Buenas y malas noticias
Un final de año nos trae el balance de buenas y malas noticias. Entre las noticias dignas de reflexión y estudio para el año próximo está el alto número de personas que mueren por accidentes de tránsito.
La cantidad de personas que se ven envueltas en estos, pero sin consecuencias mayores, también es muy alta.
De acuerdo a datos publicados recientemente, hay tres hospitales traumatológicos -Darío Contreras, Ney Arias Lora y Juan Bosch- que concentran la mayor cantidad de personas que sufren accidentes de tránsito.
La inversión en salud en estos centros es directamente proporcional a los alarmantes casos que atienden.
A esta fecha, entre los tres centros atendieron más de 28 mil pacientes.
La inmensa mayoría involucra a motoristas. Otra parte corresponde a accidentes automovilísticos, pero que dejan secuelas en los involucrados. Muchos quedan con lesiones permanentes, que no les permiten incorporarse de nuevo a su vida laboral.
Las víctimas mortales constituyen un dolor de cabeza para el Estado, pero preocupa que no halle, todavía, el mejor remedio.
La alta inversión en los presupuestos de los hospitales para atender a los miles y miles de accidentados no puede continuar como la única respuesta a esta caótica situación.
La idea que prima es que hay que invertir más en materia de prevención de accidentes.
