Buenas prácticas
El país dispone de un Manual de buenas prácticas comerciales hecho público recientemente.
El título resulta muy revelador, ya que se trata de un sector que ofrece un servicio muy importante y vital para el desarrollo dominicano.
Las prácticas comerciales, si son buenas, llaman a la fidelidad de los clientes.
El Manual, con toda seguridad, apunta a que la relación suplidor y cliente se haga más armónica y predomine en ella la calidad del servicio, la relación eficaz entre oferta y consumo; y, sobre todo, una mejor competitividad, con calidad y respeto a normas y procedimientos de mercado.
La iniciativa hay que reconocérsela al Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor, Pro Consumidor, como una herramienta útil, que conllevó un análisis de nuestro mercado, las características de las industrias, empresas y oficinas de venta de servicios, con el objetivo de empezar a organizar las reglas del juego, que a su vez, incidirán en el cultivo de una nueva cultura comercial en el país.
Todavía hay muchas libertades en los comercios dominicanos. Todavía imperan prácticas muy abusivas. Aún tenemos una inmensa mayoría de empresas y comercios que imponen normas abusivas para la venta de sus mercancías y servicios.
Todavía vivimos un tiempo donde el cliente no puede obtener el mejor servicio, independientemente que pague para recibir un servicio o una mercancía de calidad.
El próximo paso será ver la efectividad de este Manual de buenas prácticas comerciales, sobre todo, tomando como ejemplo específico el cambio que puedan experimentar negocios, tiendas y comercios que tradicionalmente eran denunciados por prácticas abusivas contra los clientes.
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