Buena voluntad para exportar

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En estos tiempos, la continuidad de las empresas y la sostenibilidad de su éxito están íntimamente vinculados con la formación de capital social, por lo cual debe ser cada vez más estrecho el lazo de quienes crean riquezas y la sociedad que consume sus productos o demanda sus servicios.

A la empresa que opera de espaldas a la sociedad – sólo concentrada en generar ganancias y repartir dividendos a sus accionistas- le está llegando su ocaso. Como en la corriente evolucionista, asistimos en los negocios a la sobrevivencia de los más aptos que, casualmente, no son quienes más venden o más ganan, sino quienes conjugan la rentabilidad con la aceptación social.

Son cada vez más los empresarios dominicanos que se adhieren a la práctica de la responsabilidad social corporativa (RSC) bajo el criterio de que la curva de la reputación debe moverse hacia arriba a la misma velocidad en que evolucionan las utilidades.

Son muchos los paradigmas dominicanos de RSC que califican hasta para ser exportados. Esta vez deseo –sin restar méritos a los demás- aislar uno para comentarlo, porque he sido testigo de excepción de su devenir. Se trata de los Auxiliares Navales Dominicanos (AND), un cuerpo civil formado para asistir a la Marina de Guerra Dominicana en labores no militares en el mar, como búsqueda de personas y propiedades, protección del ambiente y vigilancia.

Lo que da a esta iniciativa la genuina característica de un ejercicio empresarial socialmente responsable es que la entidad está integrada por empresarios poseedores de embarcaciones y aeronaves, quienes han decidido poner estos bienes a disposición del país para salvar vidas, contribuir con la decencia y la seguridad en nuestras aguas territoriales, siempre al lado de la Marina de Guerra.

Los hechos son concretos y medibles. Los rescates de vida que han posibilitado superan los 70. Fueron claves en el transporte de ayuda humanitaria a Haití luego del terremoto. Ya comienzan a ser aplaudidos en playas extranjeras. Los dominicanos podemos exportar buena voluntad si queremos.

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El Día

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