Buena puesta de obra criolla
Ya era hora. Después de tanto fututear a los hombres en cuantas puestas en escena se llevan a cabo en el Teatro Las Máscaras, les llegó a estos la oportunidad de vengarse.
La obra Soltero, casado, viudo, divorciado se ha convertido, de manera graciosa, pícara, e inclusive crítica, en un desahogo para muchos hombres, que no encuentran manera de cómo expresar sus sentimientos, frustraciones, miedos y triunfos sin que por esto se les tilde de mujercitas.
Vaya contradicción. Ésta es una comedia ligera que, cumpliendo su propósito de entretener, va desnudando y aclarando asuntos muy importantes en la vida de los hombres. Es risa de principio a fin.
Es interactiva por demás -como casi todas las obras en Las Máscaras, bajo la dirección de Germana Quintana y las actuaciones de Hamlet Bodden, Francisco Cruz, Félix Melián y David Mueses.