El consumo de alimentos ricos en fibras, de escaso contenido en grasa, como cereales integrales, frutas y vegetales, la baja ingesta de alcohol, y la periódica evaluación médica general, contribuirán a disminuir el riesgo de cáncer o por lo menos hacer un diagnostico a tiempo, cuando el tumor puede ser curable, de acuerdo a la doctora Elsa Núñez, oncólogo radioterapeuta, del Centro de Radioterapia Integral Radonic.
Núñez destacó que siguiendo estas recomendaciones el paciente contribuye a disminuir la incidencia de hipertensión, cardiopatías, diabetes y accidentes vasculares, etc.