Aunque Argentina y Brasil son archirrivales en el fútbol, y un 42,2% de los argentinos ruega porque Brasil no gane la Copa del Mundo 2014, sus presidentas, Cristina Kirchner y Dilma Rouseff coincidieron en que verán un evento de paz, tolerancia y diversidad.
Kirchner apostó a que el Mundial será “una verdadera fiesta”, mientras Rouseff agradeció en nombre de los brasileños los deseos de los argentinos y la amistad de las dos naciones.