Brasil se pone a los pies de Maná
Maná debe poseer un don para, años después de estrenarlos, recitar de nuevo sus éxitos y poner a sus pies al público desbocado de Rock in Rio, que disfrutó de una noche antológica en la que se comió el escenario.
Maná debe poseer un don para, años después de estrenarlos, recitar de nuevo sus éxitos y poner a sus pies al público desbocado de Rock in Rio, que disfrutó de una noche antológica en la que se comió el escenario.