«Botero» exhibe un vestuario artesanal que expresa el lenguaje visual de la obra
Luego de una exitosa gira por ciudades clave de Colombia, Canadá y América Latina, el Ballet Nacional Dominicano se presentó con gran éxito en la sala principal del Teatro Nacional Eduardo Brito, con su destacada puesta en escena «Botero». Este evento, organizado por el Ministerio de Cultura, marca una fecha especial al coincidir con la celebración del 85 aniversario del emblemático Palacio de Bellas Artes.
“Botero”, una obra de Annabelle López Ochoa, con la dirección general de Stephanie Bauger y la producción del Teatro Nacional, aborda temas universales que invitan a reflexionar sobre nuestra identidad y cultura.
Diana Echandía, diseñadora del vestuario de esta obra, explicó que este atuendo es completamente artesanal, desde la construcción misma de las prendas para hacer posible el volumen, hasta los tocados y las máscaras que están allí. “Un pantalón convencional tiene de 6 a 8 piezas para su confección, las piernas de Botero tienen 75 piezas. Tenemos tocados y máscaras, como las de los Caballos, completamente cosidas a mano. Procesos escultóricos de modelados y vaciados en silicona para realizar diferentes piezas como las manos de Botero”.

Parte de los vestuarios que utilizan.
Puntualizó que para la producción de todo el vestuario trabaja con más de 30 personas, entre ellas artistas plásticos, diseñadores protésicos, sastres, confeccionistas, costureras y asistentes. “Tengo un gran cariño por este vestuario, yo misma realicé a mano varios de los tocados y máscaras que están allí”, añadió.
Los grandes desafíos
Entre los grandes desafíos que Echandía enfrentó fue poder construir un cuerpo volumétrico, como los del maestro, con materiales textiles que les permitieran a los bailarines realizar pirouette o grand battement sin problema. Agregó: “Exploré en un principio muchos materiales, imprimí en papel esculturas de Botero para trazar cortes en el patronaje, y, en medio de la experimentación, llegué a una pierna realizada con varillas y seda, la cual me dio el patronaje preciso para traducirlo a otro material más ergonómico, y así, llegar al resultado que verán en la obra Botero. Las figuras obesas en las obras de Botero son una exageración de las proporciones de sus tallas para crear un efecto de humor y sátira”.
Reiteró que no se atrevería a decir que el Boterismo tiene que ver con la talla de un cuerpo para generar humor y sátira, por el contrario, Botero en muchas ocasiones nombró que no hacía gordas, justamente porque sus volúmenes también estaban dispuestos en otros elementos como frutas, animales, o la mandolina, que fue donde descubrió su estilo.

Los artistas durante la presentación.
De acuerdo con la diseñadora del vestuario de “BOTERO”, la paleta de colores del maestro es absolutamente preciosa. “Es de todo mi gusto y ayudó mucho en ese proceso de traducción al lenguaje visual de la obra. Si bien, algunos personajes no tienen volúmenes, me documenté siempre de sus pinturas para tratar de traer toda la riqueza plástica que hay allí”.
Botero es un ballet increíble, la coreografía de Annabelle López Ochoa es absolutamente fascinante; la música creada por Juan Acosta lleva al auditorio a un viaje de emociones por toda la obra; el lenguaje visual del vestuario y la escenografía, que también diseñó Diana Echandía, hace posible la sorpresa y la provocación en varios momentos, y por supuesto, todo el trabajo de los bailarines siempre es impecable.
Celebración significativa
Por su parte, Stephanie Bauger destacó: “Como directora del Ballet Nacional Dominicano, celebrar el 85 aniversario de Bellas Artes con Botero es algo muy significativo. “Mi interés principal ha sido presentar una forma diferente de ver el ballet, abordando temáticas contemporáneas y reales de las personas”, apunta.
A su entender, festejar el 85 aniversario de Bellas Artes con “Botero” es mucho más que una celebración, es un espectáculo que une diferentes conmemoraciones, por lo que está segura de que también será una hermosa manera de celebrar el Mes Internacional de la Danza.
Manifestó que, gracias a la alianza con el Ballet de Medellín han logrado realizar este proyecto. “La producción es de ellos, pero el Ballet Nacional Dominicano pudo llevar a cabo este espectáculo gracias a un acuerdo que firmamos con Julián Acosta, directora ejecutiva del ballet colombiano”.
“A través de la obra, buscamos que el arte nos inspire a ser mejores seres humanos y a cuestionar nuestra historia y el mundo que nos rodea. Esperamos que los espectadores se sientan conectados emocionalmente y encuentren en la danza un impulso para el cambio y la autoexploración”, expresó la directora del Ballet Nacional Dominicano.
Reiteró que lo más importante es que el público disfrute de esta obra. Desde los bailarines, la puesta en escena, el vestuario, la música y, sobre todo, de la vida y obra de Fernando Botero. A través del lente coreográfico de López Ochoa se presenta un mundo mágico que puede desencadenar muchas emociones: desde lágrimas y risas hasta nostalgia.
La producción de “Botero” viajará desde la ciudad de Medellín, gracias a la línea aérea oficial, Arajet; las zapatillas de puntas y medias puntas son proporcionadas por Sodança, marca oficial del ballet. También tienen el respaldo de Seguros Sura, Bellas Artes y el Ministerio de Cultura.

Son vestuarios completamente artesanales.
Es importante destacar que el Teatro Nacional Eduardo Brito es co-productor del espectáculo. En adición, cuentan con su fotógrafo oficial, Nelson Maita, quien además presentará un documental a finales de abril acerca de este viaje que han hecho con el Ballet Nacional Dominicano para la creación de Botero a la ciudad de Medellín.
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