Botando millones
Una de las peores tragedias que les ha tocado vivir a miles de atletas que han ganado una fortuna es que un día despiertan y se encuentran que están en la bancarrota.
Los casos más sonados se han registrado en el boxeo, con Joe Louis y Mike Tyson.
El primero, Louis, amasó una fortuna descomunal en sus años de gloria, pero murió en la miseria, perseguido por el gobierno por deudas en el pago de impuestos.
Tyson ganó más de los 125 millones de dólares, y aunque no está en la miseria absoluta, ha tenido que realizar todo tipo de labores, incluyendo la de actor pornográfico.
En el país hay muchos casos, en especial de peloteros que ganaron decenas de millones que hoy se están tragando un cable.
Todos los días me encuentro con ex jugadores y exboxeadores que brillaron en las Grandes Ligas y que fueron campeones mundiales o disputaron títulos, que se encuentran en muy malas condiciones económicas.
Esto ocurre porque no buscan buena asesoría, aunque muchas veces son los mismos asesores, como el caso de la extenista Arantxa Sánchez, en su caso sus padres, los que acabaron su fortuna. ¡Qué pena!