Blues filosofal para Luis Brea Franco - El Día

Blues filosofal para Luis Brea Franco

Blues filosofal para Luis Brea Franco

«Pensar es el diálogo del alma consigo misma«, Platón

En lo recio de la incertidumbre, entre bruma de diálogo y congoja, una llamada telefónica, a veces, era a lo sumo el contacto largo de un diálogo prolongado, porque la amistad en el desafío de los misterios del conocimiento, tiene valores inestimables y suelen dejar vacíos discretos, que no necesitan del bullicio vulgar, del exhibicionismo necrófilo y fútil, moda de estos tiempos aciagos…

Para castigar el morbo habitual que estos textos concitan, asesinemos el morbo haciendo saber que su vida personal nunca me interesó, porque los valores humanos de un ser inteligente y su búsqueda personal, son individuales, absolutamente…

Cuando afirmo todo aquello, quito máscaras. Limpio el sendero de hipocresías monocordes, aquellas que con cálculos fríos rumorean «el lado malo «, pero aprovechan el lado bueno, conocimientos eruditos incluidos, todo el beneficio de luz sin abandonar las murmuraciones de sombra o la orden de alejamiento sostenido, claro a discreción… Porque no conviene al purpurado corpus, violeta para más señas: » respetable «, » presentable » y » representativo: » amasijo de gigantes mentiras y simulaciones, apenas develadas. Vergüenza ajena.

El partido fundado por un intelectual consagrado, como lanza de miedo y desprecio contra los propios intelectuales.

No es un sueño, es la pesadilla cubierta de Estalinismo «democrático», como el régimen que se inventaron: 20 años para su propio pecunio de secta despreciable, recordemos siempre que la Mafia, es el anti estado concebida…

Ya se lo dijo, con voz trémula, Pablo Neruda alguna vez a Jorge Edwards» El partido es el centro, Jorge, nunca lo olvides » (*)

Y claro, se permite hasta la indolencia de no hacer efectivo un pésame normal, detalle rutinario post mortem, incluso sin pretender una estridente fanfarria de duelo, ante uno que sirvió con aplomo y convicciones, diferentes a las mías, en el momento requerido.

 

Ese olvido ahora, señala un derrotero lamentable, no importa el desbande, publicitado con fachada de » disciplina » partidaria…

Mientras el verdadero duelo continúa, aquellos ausentes por indolencia propia, tienen su oscuro futuro designado… Lo veremos.

Y esto aporta una triste lección, que Luis Oscar Brea Franco deja a sus lejanos o cercanos colegas de libros, conocimientos, escrituras, gente de pensamiento, gestores y agentes culturales en general y el expreso de este modo: hoy por Luis Oscar, LBF, mañana por vosotros y nosotros.

Nació en el país donde las reflexiones sinceras espantan, donde el conocimiento sigue siendo una amenaza a la sordera selectiva de la ignorancia crasa, galardonada de poder: borracho tentáculo de miserias humanas.

Habrá un día, no sé cuál, cuando en tu nombre estudiemos cómo las viejas pedagogías de la tradición autoritaria, secuestraron la visión del poder de las generaciones de gobernantes que luego vinieron, repetida conversación telefónica que recordaba las viejas dictaduras y entre Tirios y Troyanos, no quedaba clase política con cabeza…

El secreto de la sensibilidad consiste, al reconocer diferencias de pensamientos, en saber que los puentes son siempre posibles si los diálogos no tienen poses: se repetía la llamada y se extendía la conversación.

Pido ahora que tengan memoria, en esta materia me paso, la mejor memoria: Luis Oscar Brea Franco, sentó con su esfuerzo intelectual las ideas fundacionales, para la organicidad técnica del hoy Ministerio de Cultura. Fue un histórico, venía desde el antiguo invento del Consejo Presidencial de cultura. Conocía las deficiencias originales de la ley 41-00, dignas de debatirse, lo pensaba… (**)

Este es el Blues filosofal por un amigo, que dio vida al areópago, entre Sófocles y Platón, haciendo de las páginas de Areito, el griego solar imaginario de civilizaciones y conocimientos antiguos, contemporáneos, explicando mitos de Sócrates y en su momento, decidido, haciendo valer las razones de su carácter, porque siempre es mejor la distancia, que torear imbecilidades, eso lo conozco…

Un Blues sin recuerdos, es como un cielo sin nubes, huérfano de lo azul. No hay Blues que no se nutra del recuerdo. Bergman pensó en los Comulgantes, ahora caemos en la cuenta de que nos faltan los dialogantes. Se nos van y rápido. Y cuando se nos van, tenemos menos voz, la estridencia de voces inteligentes, se apaga, irremediablemente.

(Lucas Vicens, se esfuma por la pared del cuadro y el violoncelo amarillo, como el submarino) …

Esa exquisita raza del diálogo se extingue, y una extraña niebla gris de repente: se hace halo insular (CFE)

(*) :

Véase Persona Non Grata. Libro editado originalmente en 1973, reeditado en el 2015 por editorial Cátedra. España.

Luego de 40 años, dicho libro, tiene verdades irrebatibles, narradas por el ex embajador de Salvador Allende, en la Habana, Jorge Edwards.

 

(**) :

Existe una bibliografía de Luis Oscar Brea Franco sobre temas de cultura. Desde: » Hacia un programa de desarrollo cultural para República Dominicana,» hasta el texto: » La cultura como identidad y derecho fundamental «. Al margen sus publicaciones sobre filosofía…



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Carlos Francisco Elías