Bienvenido el acuerdo, pero…
Las autoridades de Salud Pública y el Colegio Médico Dominicano cierran hoy un conflicto de ocho meses con la firma de un acuerdo que, en sentido general, es muy similar al que se propuso hace varios meses y que la mayoría de las organizaciones del sector salud aceptó como válido.
Eso implica que el conflicto se prolongó más allá de lo necesario.
Hoy el último gremio en llegar a un acuerdo entierra el hacha y pudiera creerse que se han resuelto los problemas en los servicios de salud.
Y no es así.
El eje central del sistema de salud, el paciente, sigue estancado en el mismo punto: recibiendo atenciones precarias.
Las razones son diversas, desde atención deshumanizada por parte del personal médico y administrativo hasta contar con centros hospitalarios administrados con mucha negligencia.
Nuestro sistema de salud es caro e ineficaz.
Desde el Ministerio de Salud Pública se gestan cambios que podrían llevar a mejorar algunos de esos problemas, pero se requiere de la voluntad de enderezar los entuertos ancestrales.
Los directores de los centros no pueden sustraerse de las necesidades de mejoras. Son ellos los responsables primarios de que el personal médico cumpla con sus responsabilidades y que los recursos se administren de manera eficiente.
Las autoridades de salud pública tienen la obligación de velar porque la inversión en el sector rinda los mejores frutos posibles.
