Berlusconi resta impacto a juicio
ROMA.-El premier Silvio Berlusconi restó importancia ayer a las consecuencias que tendría sobre su carrera política el próximo juicio en su contra bajo cargos de sexo con una menor de edad, al asegurar que no estaba preocupado.
Fue la primera declaración pública del político y empresario multimillonario desde que fue acusado formalmente el martes de pagar por tener relaciones sexuales con una menor marroquí y usar su influencia para encubrir el hecho.
Berlusconi ha rechazado los cargos por infundados y ha dicho que el caso es una farsa y una vergüenza.
También ha dicho que los fiscales sólo quieren provocar la caída de su gobierno.
El miércoles, el jefe de gobierno eludió las preguntas sobre el caso durante una conferencia de prensa sobre temas económicos en Roma. Habló horas antes de una reunión con el presidente ruso.
Por amor a mi país, no hablaré sobre esto, dijo a la prensa. Sólo diré una cosa: no estoy preocupado en absoluto.
Berlusconi se reunió luego con el presidente ruso Dmitry Medvedev, a quien brindaba una cena de estado.
El juicio está previsto para comenzar el 6 de abril bajo la presidencia de tres juezas, justamente cuando grandes manifestaciones de mujeres lo acusan de degradar a su sexo con el escándalo y sus declaraciones sobre el sexo femenino.
El premier además se encuentra debilitado por la ruptura con un aliado crucial y la oposición exige su renuncia alegando que el escándalo y las revelaciones sobre presuntas fiestas con mujeres ligeras de ropa en las fincas de Berlusconi han avergonzado a Italia y dañado su imagen en el exterior.
Un premier que es un acusado, que pasa sus días discutiendo con los magistrados, sin duda es un hombre que no tiene tiempo para gobernar y probablemente carece de autoridad para hacerlo de manera eficaz, escribió el influyente analista político Stefano Folli el miércoles en el diario financiero Il Sole 24 Ore.
Sin una salida clara, existe el peligro de que el parlamento y el ejecutivo caigan en la parálisis, añadió.
Sus problemas legales han puesto a prueba la alianza crucial con la Liga del Norte, sin la cual Berlusconi perdería la mayoría en el parlamento.
Mientras muchos de sus aliados se pronunciaron en defensa de Berlusconi frente a las acusaciones, los dirigentes de la Liga del Norte guardaron silencio, lo que según muchos observadores es una señal de malestar.
Berlusconi se reunió con el ministro de Gobierno Umberto Bossi, un dirigente de la Liga y otros líderes el martes por la noche y al salir dijo que la alianza estaba firme como una roca.
Estamos tan unidos como siempre y resueltos a continuar la legislatura hasta su fin natural, dijo Berlusconi a la prensa el miércoles. Fue elegido en 2008 y las próximas elecciones parlamentarias están previstas para 2013.