La acción de Bayer cotiza en 54,1 euros y se sitúa en la franja superior de su rango de variación del último año.
Su comportamiento se caracterizó por una fuerte caída en los meses de verano del pasado año, llegando a perder hasta un 30 por ciento de su valor, descenso que coincidió con una corrección generalizada de los mercados.
A finales de septiembre recuperó posiciones, llegando al cierre de diciembre a igualarse con su posición previa al castigo infringido en los meses anteriores. En febrero el movimiento ascendente se interrumpió y Bayer comenzó a ceder posiciones.