Bangkok bajo muerte y llamas
Bangkok.-Bangkok era anoche una capital en llamas, escenario de numerosos disturbios que el Gobierno no lograba controlar, tras un asalto militar al campamento de los camisas rojas que dejó siete muertos y condujo a la rendición de los líderes de la protesta.
La Bolsa de Bangkok, varios centros comerciales, entre ellos el gigantesco Central World y sus tiendas de lujo, así como los locales de un canal de televisión con 100 personas en su interior, ardían a última hora de la tarde, según los bomberos.
El incendio más espectacular destruyó en gran parte el Central World, uno de los centros comerciales más grandes de Asia, situado cerca del lugar ocupado por los rojos.
Cerca de 900 soldados y policías tuvieron que ser enviados para escoltar a los bomberos, según una fuente militar. Columnas de humo, provocadas también por innumerables neumáticos en llamas, se alzaban por todas partes.
El Gobierno reconoció que algunas zonas de la ciudad estaban todavía fuera de su control, al tiempo que el ejército prometía ocuparse de los que provocan los disturbios.
Las autoridades decretaron un toque de queda en Bangkok y en 23 provincias del país hasta hoy.