Pekin.-Desde Londres a Nueva York, los operadores cambiarios limpian sus escritorios conforme los negocios se evaporan.
En Shanghái, los nuevos puestos permanecen vacantes durante semanas y se alienta al personal experimentado a trabajar tiempo adicional.
Frank Zhang, jefe de negociaciones cambiarias de China Merchants Bank Co. en la capital financiera del país ha tratado de contratar tres operadores desde el 16 de octubre.
El personal idóneo local es muy reducido, dice. Su par de Industrial Bank Co., Ye Yuzhang, endulza la propuesta con dinero adicional para quienes trabajen tiempo extra.
“Aquí no es fácil encontrar personas que tengan sólidos antecedentes en operaciones cambiarias”, dijo Zhang, cuya mesa comprende ahora 15 personas.
“El yuan se mantuvo estable durante mucho tiempo, y la actividad cambiaria era mucho más simple. Ahora los operadores tienen que aprender a manejar el mayor movimiento del mercado actual”.
Las entidades crediticias chinas se esfuerzan por fortalecer sus mesas de operaciones en momentos en que el Fondo Monetario Internacional se dispone a incluir el yuan en su canasta de monedas de reservas, una decisión que Standard Chartered Plc estima podría atraer US$1,1 billones en activos chinos en los próximos cinco años.
Los intentos de contratación cobraron mayor urgencia luego de que se dijera que las autoridades duplicarán las horas de operaciones monetarias en Shanghái y después de que la devaluación del yuan del 11 de agosto impulsara la volatilidad de la moneda a un nivel récord.