Banco Peravia y la Superintendencia

República Dominicana cuenta con un sistema bancario muy estable y pujante fruto de las enseñanzas forzadas tras la crisis de los años 2013 y 2014.

Es de sabio aprender de los errores y en esa materia eso hizo el país y todos el sistema financiero nacional.
También aprendieron la lección las autoridades que regulan el sector bancario.

Sin embargo, ningún sistema en el mundo está exento de que alguno de los negocios regulados quiebre o que algunos de sus actores cometan actos reñido con las leyes vigentes.

En esos casos, lo importante es que haya detección temprana del daño y que se repare sin afectar todo el sistema.

Recientemente el país recibió con preocupación la quiebra del Banco Peravia, que fue intervenido por la Superintendencia de Bancos luego de comprobar que se habían cometido acciones dolosas.

Las autoridades abordaron la situación con cautela, en coordinación con el Ministerio Público y sin provocar temores innecesarios que pudieran crear problemas sistémicos.

Los banqueros más experimentados indican que la credibilidad es el principal activo de los negocios del sector financiero.

Pues bien, el manejo de la situación provocada por el Banco Peravia ha ratificado la confianza de la población en la banca nacional y la manera en que las autoridades han respondido también la ha hecho merecedora de un voto de confianza.