Averigüe cuántos años va a vivir

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La inmortalidad es un deseo inalcanzable que acompaña al ser humano desde hace miles de años, pero a falta de vida eterna, prolongar la estancia terrenal es la aspiración para la mayoría de las personas.

La barrera del siglo ya ha sido ampliamente superada por medio millón de habitantes en todo el mundo, aunque existen unas zonas azules, identificadas por el periodista Dan Buettner, en las que se concentran mayor número de centenarios (en Okinawa, Japón, o en Cerdeña, Italia, por ejemplo).

España no se encuentra en esa lista de regiones extraordinariamente longevas, pero entre sus ciudadanos hay más de 13.500 centenarios y dentro de 50 años la cifra rozará los 360.000, según las estimaciones poblacionales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

¿Qué se debe hacer para llegar a los 100 años y, sobre todo, en buenas condiciones físicas, según la ciencia? He aquí 13 claves.

1. Reduzca su consumo de calorías. El impacto de la restricción calórica en el aumento de la longevidad es una de las propuestas que acumula más evidencia científica.

Un equipo de investigadores españoles ha demostrado que ese efecto se produce porque al bajar las calorías se activan las proteínas sirtuinas, que tienen la capacidad de silenciar el envejecimiento.

Sin embargo, otro trabajo descarta que la longevidad aumente por comer menos calorías (reducirlas entre un 10% y un 40%), aunque sí reconoce que una dieta baja en calorías mejora las cifras de colesterol y glucosa. No baje de la recomendación de la OMS: entre 1.500 y 2.500 Kcal por jornada.

2. No olvide surtirse de brócoli, fruta y café. Frutas, hortalizas, café, vino y legumbres son alimentos ricos en polifenoles, unos compuestos que tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerosas.

Por eso, una dieta rica en polifenoles se asocia a un descenso de la mortalidad del 30% en mayores de 65 años, concluye un estudio publicado en Journal of Nutrition. Si, además, la zanahoria, el brócoli y espinacas son otros de los productos imprescindibles en su dieta, está añadiendo un plus de salud, ya que su alto contenido en alfa-caroteno se relaciona con un menor riesgo de muerte durante un periodo de 14 años, según concluye un estudio publicado en JAMA.

3. Una vez a la semana tome tostadas con manteca de cerdo. La evidencia científica acalla las voces que califican de poco saludable la grasa del cerdo. Una investigación de la Universidad de Córdoba, en ratones, publicada en The Journal of Gerontology, ha encontrado que la dieta baja en calorías que incluyó manteca de cerdo potenciaba el beneficio de la restricción calórica sobre la longevidad, mucho más que las dietas con aceite de soja o pescado.

4. Mantenga a raya los michelines. El cúmulo de grasa alrededor de la cintura puede ser un indicador de algo más peligroso: la existencia de grasa visceral, que es uno de los mayores factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares. Un trabajo de la Universidad de Leiden (Países Bajos) en mayores de 65 años ha encontrado la respuesta a porqué los varones de familias muy longevas tienen un perfil cardiometabólico excepcionalmente saludable (sus cifras de glucosa, colesterol y tensión arterial se mantienen normales): porque tienen poca grasa abdominal y visceral.

5. Pasee media hora al día. Si, además, repite la rutina 6 días a la semana, reducirá un 40% el riesgo de morir por cualquier causa, según ha publicado British Journal of Sports Medicine. «La actividad física previene multitud de procesos fisiológicos y patologías asociados al envejecimiento, como la pérdida de masa muscular, la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas”, subraya Fabián Sanchís-Gomar, del Instituto de Investigación del hospital 12 de Octubre, de Madrid, que ha publicado numerosos estudios sobre este asunto.

6. A partir de los 70, sea precavido con sus movimientos. Evitar las caídas es muy importante en edades avanzadas, como apunta Leocadio Rodríguez Mañas, jefe del Servicio de Geriatría del hospital de Getafe, en Madrid, «porque una fractura de cadera tiene la misma –o más– mortalidad que un infarto de miocardio al año de producirse”. Como, según el geriatra, la calidad del hueso se deteriora con el paso del tiempo, “hay que evitar las caídas manteniendo la actividad física, porque esta permite conservar la fuerza y el equilibrio, pero eludiendo la actividad de riesgo”. Así que, insiste el especialista, atención con los tropiezos si se han superado los 55.

7. Ante la disfunción eréctil, no se cruce de brazos. Mantener la actividad sexual tiene un efecto positivo en la salud global y en la longevidad, mientras que la frustración acorta la vida, concluye una investigación de la Universidad de Michigan (EE UU). Al menos eso es lo que se ha comprobado en moscas. Pero lo que sí se ha demostrado en varones mayores de 45 años es que la disfunción eréctil se relaciona con enfermedad cardiaca y puede indicar un mayor riesgo de morir prematuramente por cualquier causa. Según una investigación, publicada en Proceedings, “todo hombre que sufre algún grado de disfunción eréctil debe buscar consejo médico lo antes posible, además de controlar su salud cardiaca”.

8. Viva en pareja. Aunque no siempre es de color de rosa, durante la convivencia se reparten tareas y actividades, y eso repercute en su bienestar (es lo que aseguran numerosas investigaciones). Según la Universidad de Louisville (EE UU), vivir solo incluso aumenta la tasa de mortalidad en los hombres. Su cónyuge también le ayudará durante las fases convalecientes.

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