Avanzamos, pero nos deprimimos
La procuradora general adjunto, Roxanna Reyes, ha revelado que contrario a la percepción de muchos, los feminicidios se han reducido y que las denuncias es lo que ha aumentado.
Información reconfortante, pues revela que como sociedad hemos avanzado, al lograr que cada día mueran menos mujeres por violencia de género y que también hay más conciencia para denunciar los maltratos femeninos.
También pone de manifiesto cómo muchos males que nos inquietan como sociedad son ahora más denunciados y que probablemente no es que ocurran con más frecuencia.
Revela que nos convertimos en una sociedad menos tolerante a males que tradicionalmente veíamos como algo normal.
Antes la norma era las contrataciones de bienes y servicios sin licitación, hoy eso viola las leyes y se denuncia con mucha frecuencia.
El que ocupaba una posición pública y no nombraba a sus familiares y amigos era un tonto. Hoy el que lo hace corre el riesgo de tener que saltar del cargo por las presiones sociales.
El cobro de comisiones se tenía como algo normal, pero en la actualidad le caería un mar de denuncias.
Como esos hay cientos de ejemplos.
Quizás no hemos sabido canalizar esos avances y, por el contrario, nos hemos dejado deprimir.
Tenemos un Tribunal Contencioso Administrativo que nos permite judicializar incumplimientos de las instituciones públicas y de sus funcionarios.
Nuestra tradición pesimista impide que nos congratulemos por lo que hemos logrado.
Hemos avanzado, pero nos sentimos mal.