Autoridades ligan extorsionadores a sicarios atentaron contra Jordi Veras

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Santo Domingo.-La Policía Nacional y el Ministerio Público encontraron documentos que vinculan a la banda que se dedicaba a grabar parejas en moteles, para luego extorsionarlas, con la red de sicarios que en Santiago intentó asesinar a Miguelina Llaverías por mandato de su ex esposo y que también en junio pasado habría atentado contra el abogado Jordi Veras.

El principal implicado del caso de extorsión es Francisco Alberto Carela Castro, propietario de la oficina de investigadores privados Facsaint Detective y/o seguridad VIP, Segurity Group, cuya sucursal en Santiago dirigía su hermano Engels Manuel Carela Castro, condenado a 20 años al ser encontrado culpable de darle seguimiento a Miguelina Lleverías como parte del plan para asesinarla por orden de su entonces esposo Adriano Román Román.

El abogado de Santiago Jordi Veras fue el que dio asistencia técnica a la víctima y además asumió una postura beligerante ante los intentos por librar a Román Román de la responsabilidad por el intento de asesinato.

El 2 de junio pasado Veras, hijo del abogado Negro Veras, salvó la vida milagrosamente luego de que sicarios le hicieran dos disparos a la cabeza.

Según se dictaminó en el juicio seguido en Santiago, la oficina de investigadores privados Facsaint Detective y/o Seguridad VIP, Segurity Group, fue contratada por Román Román, y Engels Manuel Carela Castro (un ex miembro de la Marina de Guerra) habría ubicado a Miguelina Llaverías para que entonces Dámaso Novas Peralta (condenado a 30 años) la asesinara.

Los dos primeros fueron condenados en 2008 a 20 años de prisión por ese caso, por el intento de asesinato ocurrido contra la víctima, que en octubre de 2005 recibió un disparo en la cabeza, salvando la vida también milagrosamente.

Este año el abogado de la mujer, Jordi Veras, fue víctima de un atentado perpetrado en su contra por sicarios y hasta el momento no se tenían pistas concretas sobre los autores, pero en los allanamientos practicados contra Francisco Alberto Carela Castro y la oficina en Santo Domingo de Facsaint Detective y/o Seguridad VIP, Segurity Group, se encontraron elementos que ligan al grupo con el caso en cuestión. Entre los documentos encontrados había varios reportes de un buró de créditos de personas que han sido asesinadas. Las autoridades investigan también posibles vínculos de atentes policiales.

Operación

La Policía Nacional estableció que la forma de operar de la banda consistía en la instalación de sofisticadas cámaras de espionaje inalámbricas de forma oculta en moteles, especialmente en las habitaciones VIP, para luego capturar los vídeos de las relaciones íntimas, procediendo a darles seguimiento para ubicarlos

Luego de obtener esta información los estafadores, con la identificación de las víctimas, empezaban a ejercer presión a través de la red social facebook, amenazándolos con colocar los vídeos en internet si no les pagaban lo solicitado.

Las víctimas debían enviar el dinero a una dirección en Perú a través de una agencia de envío local. Allí era recibido por una mujer, aparentemente peruana, que viaja a la República Dominicana.

Luego los contactos en Perú devolvían el dinero a los extorsionadores en territorio dominicano.

Audiencia suspendida por desmayo

El Juez de la Instrucción de Atención Permanente del Distrito Nacional conocerá hoy la medida de coerción de Francisco Alberto Carela Castro, supuesto cabecilla de la red de extorsionadores desmantelada.

La audiencia fue aplazada porque supuestamente al imputado

le habría dado un ataque al corazón.

El imputado se desplomó en el tribunal, por lo que fue trasladado al hospital Padre Billini.

Todos los análisis clínicos realizados al imputado dieron como resultado que estaba en perfecto estado de salud.

Carela Castro fue arrestado en Santiago el viernes, pese a que desde hacía varios días era buscado por la Policía Nacional y el Ministerio Público.

Las autoridades le atribuyen ser el cabecilla de la banda que filmaba ilegalmente a parejas en moteles de la Capital y luego extorsionaban a las víctimas solicitándoles grandes cantidades de dinero. También se le investiga por sicariato.

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