Autopsia del Jet Set:la consulta final

Wilfredo Mora NUEVA
Wilfredo Mora

Como una verdad de Perogrullo, la autopsia forense es la última oportunidad de la consulta final en casos de las muertes violentas. Gracias a ella, los hallazgos e interpretaciones del examen de los cuerpos permiten establecer una relación anatomicopatológica al momento de suceder el hecho.

La difusión de los resultados, el número de autopsiados, la identificación de sus nombres, la hora de la muerte, la determinación de la causa y la manera jurídica de la muerte del individuo, son de los elementos que permiten ofrecer un juicio abierto, para todos los interesados, desde los familiares, abogados, y operadores del sistema.

La esencia de toda autopsia es conocer la causa de la muerte; es decir, de los eventos que la produjeron. Dado que la muerte no es automática, eso incluye poder determinar el trauma que causó la muerte, dentro del patrón de traumatismo que se encuentran en el cuerpo del fallecido.

El informe de los cadáveres del caso Jet Set pertenece al dominio de la autopsia forense. Es quizás la consideración más objetiva sobre lo que ha acontecido; y como la sala de un tribunal no es el lugar adecuado para dar cuenta de esos sucesos, hay que partir de la escena de muerte o lugar del suceso y del edificio en que el perito forense se prepara para dar su dictamen.

La autopsia forense comprende un conjunto de operaciones medicolegales que necesitan de conocimientos científico-técnicos en relación con la muerte. A través de ella se investigan el examen anatomopatológico, los daños de la ropa, los indicios y vestigios del cadáver, así como presentar “evidencias físicas que los actos ilícitos dejan en el cuerpo”.

Tanto los preliminares de la autopsia, en que tiene lugar el examen del vestido, fotografía con la cara limpia, radiografías, está el preliminar del informe de autopsia, el cual es muy útil para los abogados y los familiares en general. Los abogados antes no sabían interpretar estos informes, hoy saben tanto como los peritos médicos. Y pueden razonar sobre los errores posibles que se comenten en ellos.

Para el desarrollo del proceso legal, los objetivos clásicos de los informes forenses se clasifican en inmediatos y en mediatos. Entre los primeros, la investigación de la muerte obliga a saber: 1) identificación; 2) causa de muerte; 3) manera jurídica de muerte (homicidio, suicidio o accidente); 4) tiempo y lugar de la muerte. Los mediatos, ayudar a los peritos a determinar quién pudo ser el responsable de la muerte, y ampliar el concepto de muerte provocada, o sospechosa de circunstancia anormal. Y, por supuesto, descubrir los falsos informes. También ayuda a dar asistencia a los familiares de liberarse de la culpa y la pena por la muerte de sus víctimas, al comprender los hechos.

Aunque el informe forense se redacta para el juez, el abogado se encuentra en la línea de avanzada del trabajo de los forenses. Los familiares acuden a los abogados primero, porque ellos pueden dirigirse a los fiscales e investigar mejor la situación. Están familiarizados con las leyes para la autopsia, los protocolos y las peculiaridades de los informes periciales. Su papel no es pasivo, ya que en el juicio todos los aspectos relacionado a la estructura del informe, la calidad del perito prosector, la aceptación del cargo en el organismo, autorizado, el diagnóstico y las conclusiones elevadas ante el juez, cuentan mucho.

Desgraciadamente, nuestra legislación recoge muy pocas informaciones sobre cómo deben ser, hoy, los informes forenses. El caso se dañaría de no haber dicho informe.

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