Austeridad inversa
Diversos sectores de la vida nacional, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, han solicitado por diversas vías y foros un régimen de austeridad al Gobierno.
La reducción de los gastos y las inversiones vienen inevitablemente, y el Estado tiene que someterse a recortes presupuestarios, pero no solo por los reclamos de los foros y las demandas de la sociedad civil, sino también por las exigencias económicas de otras áreas.
La transferencia de presupuestos hace que el Estado gaste menos en diversos ministerios y organismos descentralizados, que para el segundo semestre del año -y que en realidad ya es un cuatrimestre- verán sus presupuestos apoyando el sector eléctrico.
Hay muchas opiniones y voces dispersas sobre el destino final que tendrán importantes planes estratégicos de los ministerios involucrados en el recorte presupuestal.
La realidad es que un gran administrador no es quien tiene mucho dinero para gastar, sino quien sabe resolver todo cuanto está bajo su responsabilidad con el presupuesto disponible. En este periodo veremos en escena, bajo prueba de fuego, la capacidad de gestión de las cabezas que dirigen importantes ministerios.