Aunque usted no lo crea
Los anuncios-promesas, anuncios son, y en la mayoría de los casos cuando provienen de políticos, especialmente cuando se está en campaña electoral, casi nunca se cumplen, son simples formalidades para engatusar a los más tontos.
Esto así, porque no se explica que un complejo deportivo como La Barranquita, en Santiago, se haya estado deteriorando y por el tiempo y por el robo en todas sus instalaciones, sin que a nadie le duela, ni a las autoridades nacionales, municipales, pero tampoco a los dirigentes deportivos de esa ciudad.
Es algo sencillamente insólito, por donde quiera que se trate. Hace unos meses se anunció un programa de construcción y reconstrucción de instalaciones deportivas en todo el territorio nacional, pero hasta la fecha, que se sepa, se está en la misma situación.
El complejo de La Barranquita, construido para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1986, contaba con modernas instalaciones que hoy prácticamente están inservibles.
Como ese complejo, por cierto levantado a un costo multimillonario, hay muchos diseminados por todo el país, que no tienen dolientes de ningún tipo. ¡Qué bien! Así es que se hace patria.