Aumento salarial
Las prioridades económicas para la República Dominicana en la actualidad son mantener la estabilidad de los principales indicadores macroeconómicos, crecer al menos un dos por ciento y preservar el empleo.
Todo parece indicar que la inflación y la cotización del dólar no serán grandes problemas en 2009, pues ha habido un constreñimiento importante en los niveles de consumo y por consiguiente en las importaciones.
Pero eso mismo puede constituirse en una amenaza para la preservación de empleos, por lo tanto se debe incentivar el consumo y de manera simultánea la producción local de bienes industriales y agropecuarios.
El Banco Central ha tomado una serie de medidas trascendentales para lograr ese objetivo.
La reducción de las tasas de interés bancario hace que la población tenga acceso a más dinero para poder consumir y producir.
La última medida adoptada por la Junta Monetaria va en dirección de facilitarles dinero a las pequeñas y microempresas, que junto a las medianas empresas y las informales son las responsables de más de la mitad de los empleos existentes en el país.
El aumento salarial entra dentro de la estrategia nacional para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
El Comité Nacional de Salarios aprobó un 15 por ciento al salario mínimo, decisión rechazada por los representantes del sector laboral, pero acogida de malas ganas para evitar la dilación de su ejecución.
Representantes del sector empresarial afirman que esa decisión puede acogerse sin que haya un reflejo inflacionario ni reducción de las plazas de trabajo.
Para el trabajador el monto aumentado, sin duda, es insuficiente, por lo tanto, por el bien de la economía global y de todos, lo más recomendable es que cada empresa, en la medida de sus posibilidades, haga ajustes salariales más allá del mínimo establecido por el Comité Nacional de Salarios.