Aumento inteligente del gasto público
Ha resultado difícil que en República Dominicana se entienda que el gasto público es uno de los motores de las economías nacionales.
Los ahorros de los gobiernos deben tener como fin fundamental invertirlos y que los recortes presupuestarios tienen inevitablemente como consecuencia la contracción económica.
Al entrar al quinto mes del año, las autoridades dominicanas chocaron con una realidad que ha sido uno de los temas económicos más debatidos en los últimos años a raíz de la crisis económica de la mayoría de los países de la Unión Europea.
Muchos sectores, incluyendo empresariales, se sumaron a la ola de pedir del Gobierno reducción del gasto, cuando en realidad lo que requería el país era mantenerlo (quizás hasta aumentarlo), pero invertir de manera inteligente y productiva.
La pasada reforma fiscal también generó una contracción en el sector privado, llevando a una reducción del consumo.
Esta iniciativa aprobada en diciembre pasado ha provocado un efecto contrario al esperado. La mayoría de los sectores productivos reportan importantes caídas en sus ventas y, por tanto, el Gobierno no está recaudando lo que esperaba.
Al parecer hubo un proceso de evaluación de las medidas adoptadas y se anuncia que desde hoy se tomarán correctivos.
Sólo queremos insistir en que si bien es cierto nos parece acertada la medida de acelerar el gasto público, hay que tener pendiente que debe ser sobre la base de inversiones inteligentes y prioritarias.
