Atentado suicida con bomba mata a 11 personas en Pakistán

PESHAWAR, Pakistán.-Once personas, cuatro de ellas niños, murieron en Peshawar el sábado al estallar un vehículo cargado de explosivos que tenía como objetivo un puesto de control de las fuerzas de seguridad, anunció la policía.

El sábado, un comandante del Talibán se atribuyó la responsabilidad del ataque y de otro contra una comisaría de policía el mismo día en el vecino distrito de Banu. prometió que la violencia continuará.

"Los atacantes suicidas fueron entrenados por mí y tengo muchos más voluntarios para perpetrar más ataques", dijo Qari Hussain Mehsud por teléfono a un reportero de Associated Press. El reportero se había entrevistado otrora con el comandante insurgente y reconoció su voz.

Las medidas de seguridad fueron incrementadas dentro y en las afueras de Peshawar tras los ataques. La policía montó puestos de control en todos los puntos de acceso a la población y registró cada vehículo que entraba, dijo un funcionario local, Sahibzada Mohammad Anis. Uno de esos controles fue el atacado por los insurgentes el sábado.

Irfanulá Khan, agente de policía, dijo que el vehículo lleno de explosivos destrozó el puesto de control a las afueras de la ciudad. Khan dijo que entre los muertos hubo algunos agentes de policía.

"De repente, estalló un vehículo con un ruido ensordecedor", dijo el policía Malik Jehangir, que estaba asignado al puesto de control. "Se formó una larga fila de vehículos. Uno de nuestros agentes quería registrar el automóvil cuando estalló", afirmó.

Jehangir dijo que 10 personas murieron instantáneamente, incluyendo dos agentes. Cuatro niños y una mujer figuraron entre los civiles fallecidos, agregó.

Se trató del más reciente de una serie de ataques de milicianos contra la ciudad. Otras 10 personas murieron el viernes cuando un camión con explosivos estalló contra las oficinas regionales de la principal agencia de espionaje del país.

Ese ataque fue uno más de varios lanzados contra las fuerzas locales de seguridad, objetivos occidentales y civiles desde que el gobierno inició a mediados de octubre la ofensiva contra los insurgentes en la región de Waziristán del Sur, fronteriza con Afganistán, donde se cree que se esconden los líderes de la red terrorista al Qaida y del grupo extremista Talibán.

La explosión del viernes muy temprano, se escuchó en toda la ciudad y destruyó gran parte del edificio de tres pisos de la Agencia Conjunta de Inteligencia Nacional paquistaní, al igual que muchos vehículos estacionados afuera.

Una ola de ataques dinamiteros la semana pasada en la ciudad y sus alrededores dejó más de 50 muertos.

Los insurgentes del Talibán y al-Qaida libran una cruenta campaña contra el gobierno paquistaní porque consideran que no es lo suficientemente islámico y además les molesta su alianza con Estados Unidos. La insurgencia comenzó en 2007 y los ataques han aumentado desde que comenzaron los preparativos de la ofensiva en Waziristán del Sur.

El gobierno prometió que los ataques insurgentes no le disuadirán en su empeño de continuar su presencia en la región, donde según las autoridades reside la red insurgente más sanguinaria de todo Pakistán. El ejército sostuvo que ha logrado éxitos notables en su ofensiva.

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