Atentado contra Jordi Veras fue planificado en la cárcel de Rafey

SANTO DOMINGO.-El intento de asesinato del abogado Jordi Veras Rodríguez, fue planificado entre reclusos desde la cárcel de Rafey por orden del ex esposo de Miguelina Llaverías, Adriano Román Román y ejecutado por un policía activo y dos ex policía integrantes de una red de sicarios y extorsionadores disfrazados de detectives privados con manifestaciones internacionales y en cárceles del país.

La compra de un Data Crédito por parte de José Viannel García y Rafael Erazo Serrano, empleados de la empresa de detectives Fac Saint Detectives de Francisco Alberto Carela castro, sobre la vida de Jordi Veraz fue la clave para dar con el grupo de sicario contratado.

Por el hecho fueron apresados Francisco Alberto Carela Castro, quien por encargo del recluso Román contrató los servicios de los supuestos sicarios Roberto Zabala Espinosa, ex primer teniente de la Policía y a Candy Caminero Rodríguez ex sargento de la institución, cancelados y sometidos a la justicia por la muerte de tres jóvenes en duquesa, en el 2007, así como al sargento mayor Arturo J. Ferrera Del Castillo.

La comisión investigadora dijo que Carela identificó a Zabala a Ferrera Del castillo y a Caminero como los autores materiales del hecho, el primero conducía el carro que usaron para escapar, luego de deja abandonada la motocicleta, el segundo el que la conducía la moto y el tercero el que disparó contra Veras.

Durante una rueda de prensa el ministerio público y la Policía mostraron evidencias testimoniales, documentales y grabaciones de que los involucrados se constituyeron en asociación de malhechores, bajo las órdenes de Adriano Román, para orquestar la trama del atentado contra Jordi Veras Rodríguez.

La motocicleta utilizada fue despojada en Cristo Rey a Carlos Alberto y llevada en un camión cerrado hacia la ciudad de Santiago, dejada luego abandona junto a atuendos como gorra, una boina y dos abrigos.

Se informó que aún faltan otras personas como parte del grupo, que ya están identificadas y que en su momento se darán a conocer.

El grupo de supuesto sicario exigió la suma de 2.5 millones de pesos y Adriano Román le ofreció 1.5 a lo que accedieron, llegando solo a cobrar 200 mil pesos en billetes de 20.

Las autoridades investigan al capitán de la Marina, Mario Bretón, quien sirvió como mediador entre los sicarios para extorsionar a Negro Veras, padre de Jordi, por la suma de tres millones de pesos.

De acuerdo a la comisión Adriano Román contactó a Franklin Reynoso, quien guarda 30 años de prisión en la cárcel de Rafey por asesinato, persona ésta que está a disposición para cualquier caso de sicariato que se pretenda ejecutar.

La comisión señala que Adriano Román le comunica a Franklin que quiere sacar de circulación a un licenciado, pero que tiene que ejecutarse antes de las elecciones del 16 de mayo del 2010, por lo que Franklin fue contactado por las “excelentes relaciones que tenía con Engel

Carela, quien guarda prisión de 20 años por el caso Llaverías.

La comisión señala que Franklin fue utilizado como señuelo para hacer las negociaciones con Román para la ejecución de Jordi.

Para ello se produjo una reunión entre los internos Engel y Franklin Reynoso con Francisco Carela Castro, hermano del primero.

Señala que Engel Carela cita a su hermano Carela Castro en la cárcel de Rafey donde guarda prisión y acuerdan cobrarle a Román la suma de dos millones de pesos para matar al comunicador y abogado, porque según él este abogado le hacía la vida imposible.

Luego Franklin le comunica a Román que la suma que cobraría para hacer el trabajo era 2.5 millones de pesos, a lo que éste le expresó que por esa cantidad no, llegando al acuerdo de 1.5 millones de pesos por el trabajo, con la condición de que se ejecutara antes del 16 de mayo del

2010.

Los datos están contenidos en un organigrama en el auditorio de la Procuraduría, donde se dará una rueda de prensa en breve momentos para conocer el caso.

Adriano Román para entregar el 1.5 millones de pesos a Franklin Reynoso y Carela Castro coordina con empleados de su confianza para darle el dinero y ejecutar el plan en contra de Jordi.

El organigrama señala que el 21 de abril del 2010 Carela Castro le ordena a José Viannel García y a Rafael Erazo Serrano, ambos empleados de la compañía de detective de Carela Castro a buscar en los registros de Data Crédito datos sobre Jordi Veras, así como otras informaciones para lo cual se dirigieron hasta el centro de Internet Eder, ubicado en la avenida Independencia, en la plaza de los Buhoneros, lugar donde compraron un registro de datos personales con nombre, fotografía, apellido, dirección de su residencia, lugar de trabajo del

comunicador, quienes posteriormente se los entregaron a Carela Castro, para fines criminales.

Para la trama contactaron a los sicarios Roberto Sabala Espinosa, (Sabalita), Candy Caminero Rodríguez y Arturo Ferrera (Moreno), siendo el primero el cabecilla de la banda.

Esto se produce luego del primer intento fallido para quitarle la vida a Jordi, donde perdió la visión del ojo izquierdo.

De acuerdo al registro de llamadas telefónicas Sabala Espinosa en fecha 2/6/2010, a las 4:00 de la tarde se encontraba en los Cerros de Buena Vista I, en Villa Mella, desde donde se dirigió a Santiago y las 6:12 de la mañana del día siguiente se dirigió al canal 25 donde le dispararon a Jordi.

Mediante allanamiento realizado en la compañía de Carela Castro se ocupó un centenar de evidencias electrónicas, entre ellas un CD el cual al ser analizado contenía grabaciones donde Adriano Román le explicaba al recluso Reynoso la forma que éste había utilizado para sacar de sus finanzas el dinero por la ejecución de Jordi.

También detalla que para mayor discreción se valió de empleados de su oficina.

Señala, además, que mediante investigaciones realizada a Carela Castro, éste manifestó que para la ejecución contrató los servicios de Sabala Espinosa por la suma de 500 mil pesos y que éste le manifestó que el trabajo lo haría conjuntamente con unos tales Moreno y Caminero, quienes le acompañaban en ese momento y recibieron una fotografía de Jordi y sus datos personales.

Para ello utilizaron un carro Toyota Corolla propiedad del ex sargento Arturo Ferrera, una motocicleta propiedad de Carlos Alberto Mateo Montero y prendas de vestir con insignias militares, facilitadas por Carela Castro.

Según trascendió una de las grabaciones de la conversación de Carela Castro y Román y demás implicados le fue enviada a Adriano Román a través del abogado Carlos Balcácer supuestamente con fines de extorsionarlo.

Esa grabación se localizó en su oficina en la Capital, luego de que el general García Cuevas la recibiera para tenerla como cuerpo del delito.

Carela contactó al jurista porque ese era su abogado, y que cuando el jurista acude a la cárcel de Rafey y conversa con Román y le dice que su defendido quería conversar con él y que le envió algo, por lo que el presidiario dijo que éste quería extorsionarlo y no cogió la

grabación, por lo que el abogado la guardó en su oficina hasta que se la incautaron.

En el transcurso de la investigación se determinó que Carela Castro identificó de manera clara y precisa a Sabala Espinosa, Caminero Rodríguez y Ferrera del Castillo como los autores materiales del atentado, determinando que el primero conducía el carro que utilizaron para escapar una vez abandonaran la motocicleta y repartió 100 pesos tras el hecho. Mientras que Caminero Rodríguez fue la persona que realizó los disparos contra la víctima, en tanto que Ferrera del Castillo conducía la motocicleta que utilizaron para cometer el hecho, la cual fue abandonada en la escena del crimen y localizada por la Policía.

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