Así si es bueno
Cuando el hombre alcanza el éxito que jamás imaginó, en especial en países atrasados y por medios borrascosos y corruptos, casi siempre se siente intocable, hasta por las mismas leyes.
Los ejemplos los tenemos por montones en esta media isla, donde la participación en política hace que un individuo pata puel suelo se convierta en multimillonario en dólares de la noche a la mañana sin ningún esfuerzo.
Son esos los que se sienten verdaderos súper hombres, tras acumular en muy poco tiempo fortunas mal habidas, sin que nada ni nadie los moleste.
Se ha llegado al extremo de que esos individuos se hacen inmunes.
¿Qué buenos resultados se pueden esperar de una sociedad donde los valores, la ética y la decencia están totalmente invertidos?
Son muchos los que admiten esa realidad, pero no piensan en luchar para erradicarla, sino que su primer salida es la de que prefieren criar a sus hijos en el extranjero ante la imposibilidad y el temor de luchar para extirpar ese terrible cáncer.
Así las cosas, todo indica que la prioridad de una gran mayoría es seguir los pasos de esos héroes que han amasado fortuna de la noche a la mañana.