Los pequeños productores avícolas de Moca y Licey al Medio se quejan de que les compran los pollos por una chirlata y los venden a un precio que en algunos casos más que triplica el que les pagan en granja.
La intermediación, por lo visto, los perjudica, pero este no es un invento de los intermediarios para afectar a los productores de aves, es una realidad de todo el que tiene que vérselas con ellos.
Hay, sin embargo, un aspecto de su queja que debe ser considerado, y es el relativo a los costos de producción, que según los pequeños polleros es más alto que el precio de venta. Así no se puede.