Martes, 21 de mayo, 2019 | 10:24 am

Así comenzó el primer caníbal



Con la sapiencia y la sencillez que le caracterizaban, el doctor Rafael Molina Morillo, director y fundador de los periódicos EL DÍA, “El Nacional” y la Revista “Ahora”, solía decirnos en la redacción que el primer caníbal comenzó comiéndose las uñas, luego le tomó el gusto a la carne y al final… bueno, el final es conocido por todos.

Su objetivo era alertarnos sobre el peligro que representaba no prestar atención desde el inicio a ciertas acciones y actitudes, aparentemente simples o aisladas, que podrían llevarnos a un final catastrófico.

Hoy me viene a la memoria aquella sabia reflexión del doctor Molina Morillo, por la forma en que recientemente fue llevada al paredón moral por parte del Gobierno y sus bocinas la magistrada Miriam Germán Brito, durante el proceso de evaluación de los jueces de la Suprema Corte de Justicia por parte del Consejo Nacional de la Magistratura.

Muchos consideraron que los despiadados ataques contra la reputada magistrada de más de 40 años de ejercicio fue un hecho aislado, que al final se revirtió contra quienes lo lanzaron. Piensan que el procurador Jean Alain Rodríguez y quienes vilipendiaron a Germán Brito quedaron mal parados, y efectivamente fue así.
Pero en política lo más importante son los resultados. Con todo y su prestigio, la magistrada quedó fuera de la Suprema Corte.

Ahora les ha tocado el turno a los tres jueces del Tribunal Superior Electoral que votaron contrario a los designios del todopoderoso Partido de la Liberación Dominicana, y muy particularmente del sector controlado desde el Palacio Nacional.

Después de varias sentencias en contra de la corriente que dentro del PRD encabeza Guido Gómez Mazara, el TSE evacuó un fallo en contra del sector de Miguel Vargas Maldonado. Los ataques contra Román Jáquez y los otros dos magistrados que votaron contra Miguel Vargas no se hicieron esperar.

Esta vez las bocinas ni siquiera llegaron a justificar sus emolumentos, pues no fue necesario, en principio. El propio secretario general del PLD, hombre de pecho erguido y mecha corta (por aquello de que “explota” rápido), se disparó con una propuesta tan atrevida como peligrosa.

Pared Pérez le pidió a la Cámara de Diputados que investigue a los jueces del TSE para establecer si violaron la Constitución y de ser así, que los acusen ante la Cámara Alta, presidida por él, para someterlos a un juicio político, con el objetivo de defenestrarlos.

Se trata de un grosero e inaceptable atentado contra uno de los fundamentos de la democracia: la separación e independencia de los poderes del Estado. Reinaldo, que no es un caníbal, sabe muy bien lo que esto significa.
Pero Reinaldo no es el único que propugna por acallar cualquier nota discordante, incluso dentro de su propio partido.

A quienes piensan así hay que recordarles que hace más de 80 años, so pretexto de domesticar a la “mañosa” y traer estabilidad y progreso al país, un fulano de apellido Trujillo inauguró una noche de terror que duró 30 años. ¿O acaso es eso lo que se pretende?

También es pertinente recordarles cómo terminó el monstruo que gobernó con puño de hierro y a quien sus incondicionales le hicieron creer que era invencible y eterno.

Quienes se creen predestinados para chupar por siempre las ajadas tetas del Estado dominicano deberían entender que los tiempos del canibalismo y de los poderes omnímodos ya fueron superados y que sería una catástrofe volver atrás.

Publicidad