Arte y comunicación
Campaña y diatribas
Una de las razones por las cuales la campaña electoral en la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) ha estado degenerando en el chisme barato se debe a que los aspirantes a presidirla y sus respectivos equipos no tienen propuestas de trabajo para presentarlas a los miembros de esa entidad.
La membresía de Acroarte no conoce hasta el momento una propuesta programática que perfile una y otra oferta electoral, todo porque las aspiraciones se sustentan en proyectos personales y no institucionales. Por eso se ha traído el manido tema del origen social de los contendientes, como si ambos no fueran alto conocidos. Y es penoso que eso ocurra a varios meses de trajinar, de reuniones, de llamadas telefónicas y visitas a filiales.
Todo el discurso se ha limitado a anécdotas, a restar méritos al otro, algo que entretiene a compañeros que se confunden con ese tipo de cursilería, mientras no se toca el fondo de lo que está en juego en las venideras elecciones de Acroarte, algo que creo es reflejo de la crisis que comienza a vivir la entidad. César Dalmasí y Feliz Vinicio Lora, los dos aspirantes hasta ahora, han estado más preocupados en el amarre de votos que en formular propuestas serias de lo que harían junto a sus respectivos equipos desde la dirección de la entidad, para que de su plataforma programática se derive la simpatía.
Mi mayor preocupación es la de haber comprobado que ni Lora ni Dalmasí tienen esos planes y no disponen hasta ahora de ellos porque no saben por dónde empezar. Creo que ambos consideran que en Acroarte todo está hecho y que basta con llegar a la presidencia para repetir lo mismo.
Tengo la impresión que ni uno ni el otro está en capacidad de formularlas, en razón de que no se han detenido a hace un diagnóstico de la situación interna de la entidad y de su propia imagen externa.
Hasta el momento he leído el contenido de un volante de Dalmasí, que como literatura emocional tiene su valor, pero en la que aparecen muy pocas soluciones a los problemas de esa entidad. Feliz Vinicio Lora no ha planteado nada, se ha limitado a repetir una propuesta de cuando aspiró antes.
