Arte de seducir (2 de 2)
La seducción con un enfoque directo a la relación amorosa.
Seducir no es pensar, es sentir. Para practicar este arte, es importante ser autentico, realista y constante. Conocer lo que eres, lo que sientes y lo que quieres.
Descubrir que te hace atractivo.
Activar tu sensualidad. Utilizar todos los sentidos. Un acertado contacto visual, primero fugaz y luego detenido unos segundos, una sonrisa leve y amistosa. Observar si es devuelta la sonrisa, de ahí depende el próximo paso, que será acercarse y establecer comunicación verbal.
Luego de establecer contacto directo con la persona escogida es imprescindible lo siguiente:
Hacerla sentir valiosa. Prestar mucha atención al otro y satisfacer sus emociones, invertir mucha energía en cautivarlo.
Mirar siempre a los ojos al hablarle y preguntar acerca de sus preferencias.
No centrar la conversación en ti, ni establecer conversaciones profundas, si hablas de ti hacerlo con moderación. Escuchar. Memorizar las informaciones que entiendes son importantes para utilizarlas en el futuro, ejemplo, cuales lugares prefiere para comer, jamás cuales comidas, tipo de películas de las que gusta.
Conocer sus estándares y expectativas.
Personalizar la interacción. Hacer sentir al otro que estamos dedicados a el/ella.
Provocar confianza, confort, conexión emocional.
Demostrar buen sentido del humor, autoconfianza, autocontrol y seguridad.
Mantener cierto misterio, no actuar siempre igual. Utilizar el estimulo intermitente, en un momento muy interesado/a y en el otro un poco distante.
Estas son reglas que pueden funcionar efectivamente en la mayoría de los casos. Es interesante practicarlas.