Armas destruidas y muchas en las calles
El Ministerio de Interior y Policía informó que ha destruido miles de armas requisadas recientemente, un hecho con el que espera influir en la mejoría de la seguridad colectiva.
Las armas fueron convertidas en chatarra por compresión, de acuerdo con la información del caso.
Pero debieron ser fundidas, en vista de que la operación fue hecha en coordinación con la empresa Metaldom, que tiene en la fundición de metales una reconocida línea de sus operaciones.
El resultante no sería mucho metal, en vista de que se trató de 12 mil 431 de las denominadas “blancas”, lo que quiere decir machetes, cuchillos, punzones y puñales, mientras que las de fuego alcanzaron la suma de 2 mil 228, una cifra en la que entran pistolas, escopetas, rifles y chilenas, según datos suministrados por Interior y Policía.
Parecen muchas armas, particularmente porque se puede suponer su uso por parte de asaltantes y homicidas, que al ser sacadas de las calles acaso puedan contribuir con la reducción de la violencia, como son las expectativas de las autoridades.
Pero deben de ser más las que faltan por requisar, en vista de la profusión de hechos en los que con regularidad sale a relucir el uso de armas de fuego.
Esto, sin embargo, sólo sería posible con la realización de retenes, intervenciones policiales en sectores de alta incidencia de rateros, atracadores y toda suerte de malandrines.
Lamentablemente, las operaciones de este tipo tienden a proyectar una imagen negativa acerca de la seguridad pública en el país.
Hay, sin embargo, que sacar tantas armas de las calles como sea posible, un objetivo en el que tal vez ayuden las tantas vías de información disponibles en estos tiempos, muchas de ellas procedentes de las redes sociales y de la denominada “inteligencia”.
