Argentina apela a su experiencia
Aunque debilitada por la ausencia de Manu Ginóbili, Argentina irá al Mundial de básquetbol de Turquía con un equipo que se conoce de memoria y con los atributos de siempre: apetito de gloria y mentalidad ganadora.
Ginóbili, el mejor jugador argentino de todos los tiempos, desistió de participar a pedido de los Spurs de San Antonio.
A pesar de su ausencia, Argentina se perfila como una fuerza digna de temer, porque conserva la base de su generación dorada que terminó cuarta en el anterior Mundial de Japón y que ganó la medalla de oro olímpica en 2004 en Atenas y la de bronce en Beijing 2008. El capitán Luis Scola es uno de los ocho sobrevivientes con respecto a la última cita olímpica. Los nuevos son Hernán Jasen, quien entró por Ginóbili, y el base Luis Cequeira, convocado a último momento por lesión de Juan Pablo Cantero. Vamos con la misma mística ganadora de siempre, dijo Scola, ala-pivote de los Rockets de Houston.