Treinta y dos años después de uno de los momentos más polémicos en la historia de los mundiales, Argelia por fin tiene una oportunidad real de avanzar a la segunda ronda de la Copa del Mundo.
Cuando enfrente este jueves a Rusia por el Grupo H, en Curitiba, una segunda victoria consecutiva del onceno argelino, le garantizará un lugar en los octavos de final, e incluso un empate podría ser suficiente, a menos que Corea del Sur derrote a la ya clasificada Bélgica.