Apuesta por la confianza
Con US$1,800 millones colocados en bonos en mercados internacionales, disturbios externos que pueden impactar determinantemente en su desempeño económico, la República Dominicana será objeto de atención internacional durante el proceso electoral perfilado de cara a 2012.
Reconocidos analistas una suerte de prestigitadores y taumaturgos financieros- ya empiezan a construir in situ sus escenarios probables que terminarán constituyendo el mapa de la calificación de riesgo del país y, por supuesto, decidiendo el futuro de los flujos de crédito.
Recursos necesitaremos y en abundancia- para tapar los agujeros del aparato fiscal, equilibrar las finanzas y emprender proyectos desarrollistas, dado que el próximo gobierno está conminado a generar rupturas que ofrezcan la percepción y la seguridad- de que algo nuevo habrá llegado o, de lo contrario, las tensiones sociales serán incontenibles.
Todo lo expuesto hasta aquí coloca al país ante el imperativo de crear mucha confianza en dos planos: a lo interno, para que los agentes económicos se desenvuelvan en aguas mansas generando empleos, y a lo externo, en busca de que no se rompa la cadena de financiamientos o que el acceso a los recursos se torne insosteniblemente costoso.
En este contexto, resultarán altamente relevantes las señales que envíen al mercado los candidatos presidenciales y uno de los aspectos básicos serán la selección de los equipos económicos y los planes de gobierno en esa materia, tomando en cuenta grandes desafíos como la situación de la industria eléctrica, que no resiste desandar un solo paso.
Los candidatos presidenciales tendrán que hilar fino para presentar equipos económicos integrados por profesionales creíbles sean o no tomados del seno desus propios partidos políticos-, porque rehabilitar figuras asociadas al descalabro, la inercia, la mentira y la corrupción, sería gravísimo.
Aunque suene pesimista y catastrófico, pudiera ser que un grupo político puntero en el populacho provoque tanta desconfianza que establezca este inquietante paralelismo: una subida en las encuestas al tiempo que se eleva exponencialmente la tasa de cambio. Hay que hacer una apuesta por la confianza. (vibasantos@gmail.com).