Aprender y desaprender
Lo que voy a compartir hoy a través de esta columna también tiene que ver con la sexualidad, ya que esta se relaciona con toda nuestra vida, lo que pensamos y hacemos.
En la actualidad estamos viviendo momentos en los cuales priman ciertas condiciones que hacen que las personas vivan en situación de desesperanza, violencia, desigualdad, malestar, incomodidad y sin paz ni armonía.
Hemos aprendido a ligarnos con todas las situaciones tristes y adversas, a socializar estas situaciones, pasar mucho tiempo dedicándole energía y a identificarnos con ellas.
Siempre hablamos de lo mal que está la economía, escuchamos noticias del mundo entero acerca de desastres económicos, naturales y sociales, reproducimos la información con nuestros amigos y familiares pasando todo el tiempo pensandoen ello.
Esto hace que esta energía no calificada siga dando vueltas en el universo y obtenemos más de lo mismo. Así estamos aportando nada a nosotros mismos, al país y a la humanidad. No digo que neguemos la realidad de lo que sucede, ni que aceptemos las injusticias, digo que lo ideal es mantenernos en equilibrio emocional y espiritual para obtener mayores beneficios.
Desaprendamos lo anterior y aprendamos a canalizar nuestra energía en esperanzarnos de que las cosas cambiarán de manera positiva, conversemos con los amigos y familiares acerca de ideas, conocimientos, sentimientos que puedan traernos alegría y tranquilidad, recordemos momentos felices y visualicemos una vida mejor, más productiva y feliz.
Somos los creadores de nuestra realidad, de nosotros depende que sea mejor o peor.