Aprender de LAO TSE en tiempos convulsos

Aprender de LAO TSE en tiempos convulsos

Aprender de LAO TSE en tiempos convulsos

Altagracia Suriel

A propósito del contexto convulso en el que nos encontramos, y sobre todo, ante las amenazas de las guerras y la violencia que no dan tregua, volver la mirada al pensamiento político y social de la Era Axial que forjó los cimientos éticos de la humanidad se hace obligatorio. Cuando el rumbo se pierde hay que encontrar el camino y en él la esperanza.

Uno de los grandes filósofos de la Era Axial es Lao Tse. Sus grandes enseñanzas se concentran en su libro el Tao Te King. Una sabiduría para todos los tiempos. De él aprendemos a entender lo opuesto como complementario, a saber ser líderes y a gobernar según el tao.

1. Los opuesto como complementario: el ying y el yang:
El Tao nos invita a mirar al opuesto como complementario. En política, aplicar el ying y el yang implicará reconocer al contrario, no sólo como el objetivo a vencer para obtener el poder sino como el maestro que enseña las lecciones a aprender, el que propone las ideas que permiten mejorar el gobierno y a la sociedad.

2. Ser líderes sabios y auténticos:
Lao Tse alerta sobre el personalismo y el caudillismo. El verdadero líder para él pasa desapercibido, da protagonismo al pueblo y lo empodera del gobierno sobre sí mismo y del cumplimiento de las leyes. Ser líder con sabiduría también implica no hacerse esclavo del poder y evitar la opulencia, el lujo y la prodigalidad.

3. Gobernar según el Tao:
Según Lao Tse, gobernar bien, conforme a la energía que mueve la vida y el universo, implica debilitar la ambición y la codicia del pueblo, promover la alimentación y la buena salud a través del ejercicio.

Y, lo más importantes para estos tiempos: gobernar sin usar la violencia que lleva a la guerra porque: “quien gobierna ateniéndose a Tao no acosa al mundo con las armas porque es un uso que tiende a retornar. Donde acamparon las tropas sólo pueden nacer espinas y zarzas, y tras los ejércitos, vienen los años de miseria”.



Altagracia Suriel