Color y renovación: los antiguos edificios de Balaguer que vuelven a cambiar el paisaje de la 27 de Febrero y París

  • Una intervención de las autoridades devolvió color a viejas edificaciones de la zona, mientras sus residentes destacan el cambio y piden que las mejoras no se detengan.

edificios

Santo Domingo.-Durante años, los antiguos edificios levantados durante los gobiernos de Joaquín Balaguer en las inmediaciones de las avenidas 27 de Febrero y París han sido parte del paisaje cotidiano de esta zona de Santo Domingo.

Con el paso del tiempo, sin embargo, había dejado sus huellas en las fachadas. El desgaste y la falta de mantenimiento habían restado color a unas edificaciones que hoy comienzan a mostrar otra cara.

Una intervención de las autoridades, que incluyó trabajos de pintura en las fachadas, ha producido un cambio visible.

Colores llamativos sustituyeron la apariencia deteriorada y devolvieron protagonismo a estos inmuebles que forman parte del entorno urbano de sectores tradicionales como San Carlos, ubicado en el Distrito Nacional.

El cambio no ha pasado inadvertido para quienes viven allí.

“Está bonito, está limpio”
Osiris Medina es uno de los residentes, quien además es encargado de uno de los edificios intervenidos.

“Está bonito, está limpio. Lo limpio se ve bien. Todo lo limpio se ve bien definitivamente, esperamos y lo sigan haciendo”, agregó.

Color y renovación: los antiguos edificios de Balaguer que vuelven a cambiar el paisaje de la 27 de Febrero y París

Medina atribuye los trabajos a las autoridades y considera que la intervención debería ser el inicio de un proceso de mejoras más amplio.

“Que el Gobierno lo siga pintando”, expresó al ser consultado sobre lo que espera después de esta intervención.

Su deseo, sin embargo, va más allá de una nueva capa de pintura. Aspira a que continúen las acciones para corregir las dificultades que todavía persisten en estos espacios.

Francisco Padrino también fue testigo de los trabajos. Explicó que la intervención no fue realizada por los comunitarios, sino por el ayuntamiento.

Los trabajos se ejecutaron en julio y se prolongaron durante aproximadamente una semana y algunos días.

Padrino considera positiva la iniciativa y sostiene que este tipo de acciones se realiza periódicamente, especialmente cuando las autoridades identifican que las edificaciones comienzan a presentar señales de deterioro.

Para los residentes, la diferencia es evidente.

La fachada renovada no solo cambia la apariencia del edificio; también transforma la percepción del entorno para quienes viven allí y para quienes diariamente transitan por las avenidas y calles próximas.

Miguel Estrella, comerciante de ropa y residente de uno de estos inmuebles desde hace aproximadamente 11 años, explica que quienes viven allí también asumen parte de la responsabilidad por el mantenimiento de sus espacios.

Estrella identifica el inmueble como el Edificio P, ubicado en la calle París, frente a la Cámara de Cuentas.

En el edificio viven aproximadamente entre siete y ocho familias. Cada residente, según explicó, procura mantener pintada y en buenas condiciones el área que ocupa.

“Nosotros siempre lo mantenemos pintado”, señaló al referirse al interior.

Para Estrella, la intervención exterior de las autoridades tiene un valor particular porque la fachada es la primera imagen que recibe la ciudad.

“Lo que se ve de afuera es lo que la gente ve”, explicó.

Más que pintura

El cambio de color en estas edificaciones puede parecer una intervención sencilla, pero para quienes viven en ellas representa algo más.

Son inmuebles antiguos, vinculados a una etapa de transformación urbana de Santo Domingo, que continúan formando parte de la vida cotidiana de cientos de personas.

Ahora, sus fachadas lucen renovadas y los colores llamativos han convertido nuevamente estos edificios en puntos visibles dentro del paisaje de la 27 de Febrero y la París.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.