Ante una vileza que hiere el alma nacional
Este 26 de enero se cumplieron 199 años del nacimiento de Juan Pablo Duarte, fundador de la sociedad secreta La Trinitaria, que organizó y dirigió la independencia de la República, a quien la historia dominicana reconoce como el Padre fundador de la República, sitial que ocupa conjuntamente a Francisco Sánchez del Rosario y Ramón Matías Mella.
Duarte representa a todos los próceres y héroes que han luchado y ofrendado sus vidas en todo el transcurrir de nuestra vida republicana, siendo él la síntesis de todas nuestras luchas libertarias y representa, además, la dignidad y la soberanía de la nación.
Duarte significa el alma de la Patria. Su batallar incansable por la soberanía nacional no fue limitativo a la fundación de la República, si no que se integró a la lucha restauradora, que forjó la Segunda República.
Todas las condiciones que adornan la figura de Juan Pablo Duarte no han sido suficientes para que el gobierno dominicano actual, en connivencia con legisladores de partidos de oposición, decidieran irrespetar la memoria histórica del líder paradigmático que es Juan Pablo Duarte; hiriendo las fibras más sensibles del patriotismo dominicano, y de manera irreverente, rompiendo la solemnidad que significa la fecha 26 de enero para el pueblo dominicano, con una actitud a todas luces antipatriótica, que se corresponde con el accionar anti nacional y anti popular del presente gobierno, se han aventurado, de forma antidemocrática, a trasladar las celebraciones del natalicio del insigne patriota para el 30 de enero.
Esa actuación del gobierno dominicano es una deshonra para la Patria, que también se corresponde con su práctica de vender al mejor postor nuestra soberanía territorial, de destruir el ecosistema del país, de entregar la soberanía económica de la nación a una institución financiera internacional, de mantener en la obscuridad a la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas, de corromper hasta el tuétano los estamentos del Estado dominicano y de mantener postrado el sistema educativo nacional.
La conducta del actual gobierno se corresponde con la asumida por Pedro Santana contra Juan Pablo Duarte, que lo obligó a un exilio forzado junto a su familia, que los condenó, a todos, a vivir y morir fuera de la Patria que el fundara.
Duarte es la Patria. Su ideario representa los más elevados valores de la nacionalidad dominicana. Por más que lo intenten, los detractores de la figura y la obra de Juan Pablo Duarte, jamás lograrán lanzar lodo a ese adalid del patriotismo dominicano.
¡GLORIA ETERNA A JUAN PABLO DUARTE!
¡EXIGIMOS RESPETO A SU MEMORIA HISTORICA!