Andrés Feliz asume como capitán de la selección dominicana y marca el relevo de una generación

  • La elección de Feliz supone además el relevo de Víctor Liz, quien durante años ejerció como uno de los líderes y principales referentes de la selección dominicana

Andrés Feliz
Andrés Feliz.

SANTO DOMINGO.- El armador Andrés Feliz fue escogido como nuevo capitán de la selección nacional de baloncesto de mayores, tomando el relevo de Víctor Liz y convirtiéndose en uno de los principales referentes de una generación que ha ido ganando protagonismo dentro del equipo nacional.

El nuevo capitán es producto de los programas de formación impulsados por la Federación Dominicana de Baloncesto (Fedombal) y ha recorrido distintas etapas del proceso de selecciones nacionales.

A sus 29 años, Feliz llega a la capitanía en uno de los mejores momentos de su carrera profesional, consolidado en la élite del baloncesto europeo como integrante del Real Madrid, uno de los clubes de mayor prestigio del viejo continente.

Feliz ha combinado durante su carrera ese crecimiento como jugador profesional con una presencia consistente en los compromisos de República Dominicana, respondiendo a las convocatorias del equipo nacional y convirtiéndose progresivamente en una de las piezas de mayor peso dentro de la estructura.

De prospecto a referente

El armador dominicano desarrolló parte importante de su formación en Estados Unidos, incluyendo su paso por Northwest Florida State College y posteriormente por la Universidad de Illinois, donde compitió en la NCAA.

Luego inició una carrera profesional que lo llevó al baloncesto europeo. Pasó por el CB Prat y posteriormente dio un salto importante con el Joventut de Badalona, donde su rendimiento lo llevó a ser seleccionado en el quinteto ideal de la Liga ACB.

Ese desempeño le abrió en 2024 las puertas del Real Madrid, donde ha logrado establecerse dentro de una plantilla repleta de figuras internacionales.

En la temporada 2025-26, Feliz disputó 75 partidos con el conjunto madridista entre las diferentes competiciones, acumulando 1,271 minutos, 559 puntos, 207 rebotes y 163 asistencias. En la Liga Endesa participó en 31 encuentros y promedió 7.7 puntos, 2.8 rebotes y 2.2 asistencias en poco menos de 17 minutos por partido.

Su presencia en el Real Madrid coloca al nuevo capitán dominicano en uno de los escenarios de mayor exigencia del baloncesto mundial y representa la culminación, hasta ahora, de una evolución que comenzó precisamente en los programas formativos dominicanos.

Su crecimiento internacional también se ha reflejado en la selección

Feliz pasó de ser uno de los jóvenes que buscaban espacio dentro del conjunto nacional a convertirse en un jugador habitual y en uno de los hombres sobre los que recae buena parte de la conducción del equipo.

Su estilo combina intensidad defensiva, capacidad para atacar el aro, manejo del balón y generación ofensiva, características que le han permitido asumir responsabilidades cada vez mayores.

La disponibilidad para representar al país ha sido otro elemento que ha pesado en su consolidación dentro del programa dominicano.

En un baloncesto internacional en el que las selecciones deben afrontar ventanas clasificatorias durante las temporadas profesionales y frecuentemente tienen dificultades para reunir a sus principales figuras, Feliz ha mantenido una presencia constante cuando ha sido requerido por República Dominicana.

El relevo de Víctor Liz

La elección de Feliz supone además el relevo de Víctor Liz, quien durante años ejerció como uno de los líderes y principales referentes de la selección dominicana.

Liz representó una generación que sostuvo al equipo nacional durante numerosos torneos internacionales y procesos clasificatorios, convirtiéndose en una de las figuras más identificadas con la camiseta dominicana.

El paso de la capitanía a Feliz marca ahora una transición hacia un núcleo de jugadores que deberá asumir mayores responsabilidades durante el próximo ciclo competitivo.

Una señal del trabajo de formación

Su designación también ofrece a Fedombal un ejemplo concreto del propósito de sus programas de desarrollo.

El jugador que en algún momento formó parte de los procesos juveniles dominicanos es ahora el encargado de liderar la selección absoluta y, simultáneamente, compite al máximo nivel del baloncesto europeo.

Su carrera profesional lo ha llevado desde los programas formativos nacionales hasta la NCAA, el baloncesto profesional español y finalmente el Real Madrid, pero paralelamente ha mantenido el vínculo con la selección dominicana.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.