Análisis asegura que en RD no hay subsidios a los combustibles

  • Precio del GLP y las gasolinas incluye sobrecostos e impuestos acumulados
  • Estudio cuestiona alta carga impositiva

José Luis Moreno en la presentación del Análisis de Precios de los Combustibles en la UASD.
José Luis Moreno en la presentación del Análisis de Precios de los Combustibles en la UASD.

Santo Domingo.- En el país "no existen subsidios reales a los combustibles", sino una estructura de costos e impuestos que encarece significativamente los precios al consumidor.

Esa es una afirmación en la que coincidieron este miércoles el dirigente sindical Juan Hubieres y José Luis Moreno San Juan, experto del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), previo a la presentación del “Análisis del Precio de los Combustibles”.

Hubieres, presidente de la Federación Nacional de Transporte de la Nueva Opción (Fenatrano), afirmó que contrario a lo que sostienen las autoridades, el Estado no está subsidiando los combustibles, sino que los ciudadanos pagan sobrecostos acumulados durante años.

“Cuando se conozcan los detalles del análisis, se verá que aquí no hay subsidios, sino devolución de dinero a la población en algunos casos”, sostuvo.

El dirigente puso como ejemplo el gas licuado de petróleo (GLP), que según indicó presenta un sobrecosto de alrededor de 34 pesos por galón, lo que habría generado miles de millones de pesos adicionales al Estado.

Costos internos y cargos ocultos

Durante sus declaraciones, Hubieres también criticó la existencia supuestos cargos que permanecen ocultos dentro de la estructura de precios.

Explicó que parte de esos costos están vinculados a inversiones en infraestructura privada, como terminales de almacenamiento, financiadas indirectamente por los consumidores a través de resoluciones oficiales.

“Se siguen cobrando cargos para obras que no son públicas, sino privadas, pero financiadas con el dinero del pueblo”, denunció.

Excesiva carga impositiva

De su lado, Moreno San Juan explicó que el principal componente del precio de los combustibles en el país es la carga impositiva, establecida desde la Ley 112-00 y aumentada con el paso de los años.

Detalló que los impuestos fijos por galón, que originalmente eran de 15 pesos para la gasolina regular y 18 para la premium, han sido indexados hasta alcanzar niveles cercanos a 77 y 97 pesos, respectivamente.

A esto se suma el impuesto ad valorem (según el valor) del 16%, lo que, de acuerdo con el especialista, genera un “impuesto sobre impuesto” que impacta directamente el precio final.

GLP podría ser más barato

Moreno San Juan aseguró que el GLP es uno de los combustibles con mayores distorsiones en su precio.

Manifestó que actualmente debería venderse en torno a los 100 pesos por galón, pero se comercializa por encima de los 137 pesos debido a cargos que debieron eliminarse desde 2019.

“Esa diferencia convierte al GLP en una especie de caja chica que genera entre 17 mil y 18 mil millones de pesos adicionales al año”, dijo.

Diferencia entre subsidio y sacrificio fiscal

El experto también aclaró que existe una confusión entre los conceptos de subsidio y sacrificio fiscal.

Detalló que un subsidio implica vender por debajo del costo, algo que el análisis señala que no ocurre en ninguno de los cinco combustibles principales como son gasolinas, gasoil y GLP.

“Para que exista subsidio, la gasolina regular debería venderse por debajo de los 200 pesos, lo cual no ha ocurrido en los últimos años”, precisó.

Ambos coincidieron en la necesidad de revisar la fórmula de fijación de precios de los combustibles y establecer un sistema más transparente.

Entre las propuestas figura la creación de un fondo de estabilización auditable, que permita manejar los excedentes cuando los precios internacionales bajan y estos no se reflejan en el mercado local.

Asimismo, plantearon abrir el debate público sobre la estructura de costos y eliminar exoneraciones que benefician a sectores específicos.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,