Amnistía fiscal: ¿si o no?

Amnistía fiscal: ¿si o no?

Amnistía fiscal: ¿si o no?

Frederich E. Bergés

DThEsta semana pasada el Poder Ejecutivo sometió al Congreso Nacional un proyecto de ley que busca establecer una amnistía fiscal sobre ciertas deudas tributarias sobre las cuales se aplicaría un tratamiento especial hasta el 20 de diciembre del presente año.

Esta práctica de amnistía ha sido algo muy socorridaen años recientes siendo la más reciente la correspondiente a la Ley 46-20 sobre Transparencia y RevalorizaciónPatrimonial.

En el presenta caso, según ha declarado el propioMinistro deHacienda, se busca recaudar entre 6,000 y 10,000 millones de pesos, básicamente de contribuyentes que aún tiene deudas anteriores al 2015, condonando intereses por mora y otros recargos. Estas deudas surgieron de impuestoscorrespondientesa rentas pendientes, impuestos por ITBIS, impuestos al patrimonio inmobiliario, zonas francas y juegos de azar. Se estima que el monto mayor radica en juegos de azar y deudas de entidades gubernamentales descentralizadas.

Hay fuentes de impuestos que no están considerados en la amnistía propuesta. Entre estos están los impuestos sucesorales, emisión de primera placa, tarjetas de turistas, multas por lavado de activos y otros. Cabe destacar que las partidas incluidas representan una porción de la cartera de cobros vencidas de la propia DirecciónGeneral de Impuestos Internos y que acumulan constantemente grandes moras por su incumplimiento.

Estapropuesta de amnistíasin dudas podría ser beneficiosa para el estado, así como para aquellos que se acogen a ella. Sin embargo, cuando se anunció la misma, el sector empresarial y muchoscontribuyentes privados potenciales tenían la expectativa que sería de másamplia cobertura.

El limitarse en su fecha de aplicación hasta el 2015, se exime a muchos deudores potenciales que bien podríanacogerse a la misma.

Es un esfuerzo encomiable de Hacienda de recoger adeudos y con ello incrementar sus recaudos del año. No obstante, la complejidad del sistema impositivo dominicano requiere de unareformaholística procurando simplificar procesos, eliminar exenciones y consolidar tributos. El contribuyente, especialmente esa mayoría refugiada en la informalidad requiere ser incorporada a un sistema impositivo fácil, sencillo y sintantosperiquitos como el actual.