Santo Domingo.– El vocero del bloque de diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Amado Díaz, planteó que las pandillas que mantienen bajo su control amplias zonas de Haití podrían estar recibiendo protección de sectores del empresariado haitiano que habrían encontrado beneficios económicos en su relación con estas organizaciones criminales.
El legislador consideró que la crisis de seguridad del vecino país es mucho más compleja de lo que aparenta y que una solución definitiva no necesariamente se conseguiría con la persecución militar de los cabecillas de las bandas armadas.
“A mí, en términos particulares, me parece que el empresariado haitiano se ha acomodado con las bandas, porque estas le ofrecen más garantías de seguridad y probablemente le cobran menos impuestos”, expresó Díaz.
A juicio del congresista oficialista, podrían existir intereses económicos que contribuyan a la permanencia de las organizaciones criminales y dificulten los esfuerzos internacionales para desarticularlas.
En ese sentido, sugirió que los principales responsables de sostener estas estructuras no necesariamente se encuentran en las calles, sino que podrían estar entre quienes se benefician de sus actividades.
“Buscar a los jefes de estas bandas en las calles podría ser una pérdida de tiempo, porque probablemente quienes se han acomodado muy bien con ellas son quienes las protegen”, manifestó.
Aunque el diputado no identificó a empresarios concretos ni presentó evidencias que sustenten sus sospechas, insistió en que la situación haitiana debe analizarse más allá de las operaciones contra los grupos armados.
Sus declaraciones se producen en medio de los esfuerzos internacionales para enfrentar a las pandillas haitianas y de las recientes acciones emprendidas por El Salvador ante la desaparición de cuatro de sus efectivos en territorio haitiano.
Respecto a una eventual participación dominicana en el conflicto, Díaz consideró que la República Dominicana debe mantenerse al margen de las operaciones militares, tomando en cuenta las dificultades históricas y las tensiones existentes entre ambos países.
“Por los conflictos existentes entre la República Dominicana y Haití, lógicamente nosotros debemos mantenernos al margen del conflicto actual. Sin embargo, este es un tema más profundo de lo que podemos imaginar”, sostuvo.