Alto a la quema de carbón
En el problema de la fabricación masiva de carbón en áreas correspondientes al Parque Nacional Sierra de Bahoruco hay una asociación de situaciones que apuntan a su agudización. La fragilidad de nuestra frontera con Haití es el más grave de todos, ya que produce una inmigración fuera de control.
El segundo factor es la falta de vigilancia apropiada en una extensión de tierra de aproximadamente 1,100 kilómetros cuadrados, lo que facilita, primero, la invasión de terrenos vírgenes; y segundo, la tumba y quema de árboles por parte de dominicanos y haitianos, para convertirlos en carbón.
La permisividad de las autoridades encargadas de la vigilancia agudiza el problema, ya que según denuncias- supuestos guardias forestales cobran a los haitianos un peaje de entre 3,000 y 5,000 pesos cada quince días para hacerse de la vista gorda.
En esencia, es una peligrosa actividad económica donde hay muchos beneficiados, pero muy perjudicial para el país, ya que tiene su apoyo en la destrucción ecológica, que incide en el deterioro del ecosistema y amenaza seriamente el futuro del parque. Estamos en un inminente peligro.
La Secretaría de Medio Ambiente tiene que actuar enérgicamente. Una comisión de alto nivel tiene que detener este inaceptable crimen ecológico a gran escala. No podemos atentar contra la vida del futuro. Hay que investigar a fondo, reforzar la vigilancia y cortar todo tipo de complicidad que exista en este caso.