Alijos aeroportuarios

Los alijos decomisados en los aeropuertos de La Romana (el jueves) y Las Américas (el domingo) podrían destapar una nueva caja de pandora por los tipos de complicidades, además de una serie de acciones violentas por parte de los narcotraficantes involucrados para romper con las cadenas de implicados.

Las autoridades dominicanas podrían estar frente a uno de sus principales desafíos luego del debilitamiento de las bandas que lideraban los bombardeos desde aviones y los trasbordos en alta mar de las drogas provenientes de Suramérica.

Seguridad cuestionada

Los narcotraficantes, indiscutiblemente, están utilizando los medios regulares del transporte internacional para mover drogas desde la República Dominicana hacia Estados Unidos y Europa.

El incremento de la vigilancia internacional del espacio aéreo del Caribe y la implementación del denominado “Muro Marítimo” ha hecho que los narcotraficantes intensifiquen sus operaciones a través de los muelles y los aeropuertos.

Los altísimos niveles de corrupción en las terminales internacionales las convierten en muy vulnerables frente al crimen organizado.

La República Dominicana podría estar enfrentando graves consecuencias, pues hasta podría ponerse en duda la capacidad del país de evitar que los puertos y aeropuertos puedan ser usados para actividades terroristas, pues si el narco los intfiltra, otros tipos de criminales también pueden hacerlo.

Movimientos

Muchos funcionarios vinculados a la Seguridad Nacional estuvieron muy activos ayer en procura de informaciones sobre los dos alijos en cuestión.

La parte “política” de esos organismos quiso ponerse al tanto sobre detalles de los resultados de esas operaciones antinarcóticas en particular.