Algo más que un decreto
La decisión del presidente Danilo Medina de cerrar la llave a los fondos sin control que recibían los planes complementarios de pensiones de instituciones descentralizadas no se limita sólo a esa medida.
En su contenido deja establecidas algunas premisas que pueden ser el punto de partida para ponerle fin a una serie de libertades que se han dado incumbentes de entidades descentralizadas.
Por ejemplo, deja claro que los fondos que entran a todas las entidades públicas son fondos públicos, no importa la procedencia de los mismos.
Otro elemento que el presidente Medina puntualiza es que la condición de fondos públicos no se pierde cuando los mismos son entregados a cualquier tipo de entidad, ya sea centralizada, descentralizada, fundación, de la sociedad civil, compañías comerciales u otras entidades de derecho privado.
Quiere decir, que cualquier tipo de fondo que manejan las entidades públicas (centralizadas, descentralizadas y financieras) son auditables por la Contraloría General de la República y la Cámara de Cuentas, así como bajo el escrutinio del Congreso Nacional.
Pero también implica que toda entidad que recibe dinero del Presupuesto Nacional se hace pasible de esos mismos controles, no importa su carácter público o privado, con fines o sin fines de lucro.
Este decreto abre el camino para cerrar muchas válvulas de dispendios.
Sólo falta poner manos a la obra.
