Alcaldías y quema de archivos
El mes entrante es de gran significación, en todos los órdenes, para el país. Inicia con el traspaso de mando de las autoridades salientes y el control de las riendas de senadores, diputados, síndicos y regidores como autoridades que resultaron electas en los pasados comicios.
En ese lapso corren varias semanas a las que se denominan periodo de transición, donde las nuevas autoridades se empoderan de lo que van a recibir y las salientes rinden cuentas de lo que dejan. O sea, tienen que dejar las cosas en orden, como se dice popularmente.
También se dice que durante ese periodo hay incumbentes, específicamente en los cabildos, que se dedican a hacer de las suyas. En ese contexto causa sorpresa la advertencia que hizo recientemente la presidenta de la Cámara de Cuentas.
¿En qué consistió la advertencia? En pocas palabras pidió a los alcaldes y autoridades municipales salientes que dejen las cuentas claras y que no desaparezcan o quemen los archivos municipales. ¿Por qué tendrían que hacerlo? ¿Acaso con la intención de destruir evidencia de malos manejos de los bienes y patrimonio de los cabildos? ¿Intentan tapar actos indecorosos recurriendo a otras formas delictivas?
De todas formas se trata de un comportamiento anómalo, que correspondería a la etapa superior de la barbarie, que no es digna de buenos dominicanos, y sobre todo impropio de la madurez que experimenta nuestro sistema democrático. Aún así hay que poner atención a esta advertencia, porque por algo se hace. De comprobarse algún acto de quema de archivos los autores tienen que ser puestos a disposición de la Justicia.