Ahora es Robinson Canó
Robinson Canó debe hilar muy, pero muy fino, respecto a la investigación que liga a una empleada suya con Biogenesis of America, un laboratorio, hoy clausurado, productor de sustancias, cuyo consumo está prohibido por las Grandes Ligas.
Canó y sus asesores no son tontos, y deben estar conscientes de que si asocian a una empleada suya en este caso, es como acusarlo directamente.
Llama la atención que la mayoría de los peloteros ligados a este laboratorio son dominicanos.
Los primeros en salir a flote en las investigaciones que promueve las Grandes Ligas fueron Alex Rodríguez, Bartolo Colón, Nelson Cruz y Melky Cabrera.
Todos han negado su vinculación al laboratorio radicado en Miami, pero al parecer las dudas persisten y las pesquisas prosiguen su curso.
Sobre los involucrados se ha especulado tanto que se dijo que Alex compró los archivos que lo ligaban al caso.
Canó debe dejar muy clara su posición, porque continuarán las especulaciones al respecto, en estos momentos en que es la máxima figura de los Yanquis, equipo con el que está buscando un contrato a largo alcance superior a 150 millones de dólares.
