Agua, escasez y consumo

La escasez de agua potable, más que un hecho inocultable, constituye un problema muy serio y de grandes consecuencias para el país.

El fuerte desabastecimiento que afecta a muchos sectores de la Capital y un importante grupo de ciudades ha concitado la atención del ministro de Medio Ambiente. El funcionario hace una fuerte advertencia sobre la situación de escasez y la falta de cultura de los dominicanos en el uso y consumo del agua.

En el consumo diario de agua, para distintos servicios y usos, se produce un alarmante desperdicio. De ahí el llamado a reducir el uso del agua, sobre todo en actividades altamente fundamentales, en el uso de las duchas, el lavado de automóviles, en el aseo cotidiano, tanto corporal como bucal, así como las averías prolongadas en las industrias y casas.

No obstante, hay problemas mayores, donde el Ministerio de Medio Ambiente tiene que ser más enérgico. Ahí tenemos la degradación de los suelos, el envenenamiento de los ríos con químicos y basura, la excavación sin control de pozos para extraer agua o verter desperdicios, para no mencionar otras acciones industriales, que descargan desperdicios de todo tipo en el cauce de importantes ríos y zonas costeras.

El grito de alerta del ministro de Medio Ambiente, empezando por esa cartera, no puede quedar en el vacío. Se trata de una institución que debe marcar la marcha, se debe actuar. Hay importantes acciones que ayudarán a detener la degradación de los suelos y que apunten a garantizar agua suficiente y sana para el uso humano en el presente y el futuro inmediato.