Agua almacenada

Las fotos aéreas a los techos de las casas y edificios, solo del Grab Santo Domingo, resultan altamente reveladoras. Todas muestran una cantidad impresionante de tinacos para el almacenamiento de agua potable.

Se podría pensar que el dominicano tiene un alto sentido de prevención ante los constantes fallos del suministro del agua, pero esa acción pone al descubierto un problema más grave. Se trata de la alta cantidad de agua que tienen los hogares comprometidos en sus techos.

Agua que bajo otro sistema de funcionamiento del servicio de agua potable no tendría que ser almacenada de esa forma tan indiscriminada.

La otra cara del problema está en que no todos los dominicanos tienen buenas condiciones para almacenar el agua que usan. Eso ha producido hasta publicidad oficial alertando sobre el brote de enfermedades fruto de que el agua limpia produce criaderos de mosquitos transmisores de virus que matan en semanas a los seres humanos.

Ahora, hay un mal mayor que revela el almacenamiento de agua en los techos, y se trata de incapacidad, desidia o desinterés por corregir la falta de energía eléctrica en el país.

Sin el problema de los apagones no habría necesidad de almacenar tantos millones de litros de agua potable en los techos de las casas.

La crisis de un servicio trae vicios muy costosos al Estado dominicano, que se convierten en una carga para otros servicios que deberían funcionar mejor. Esperemos que se resuelvan antes de que sea demasiado tarde.